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lunes, 28 de mayo de 2018

Urge revisar la contratación colectiva de los trabajadores de la educación

Mientras la cúpula gobernante satisface holgada y a plenitud todas sus necesidades, los educadores y trabajadores venezolanos no percibimos lo suficiente para vivir dignamente. A pesar de los últimos ajustes por vía ejecutiva y contractual, nuestros salarios y pensiones no nos permiten cubrir las necesidades básicas y humanas más elementales.

Esto se debe a que el gobierno nacional destruyó y llevó a niveles de indignidad, los salarios de todos los trabajadores, producto de su política económica antinacional, que ha generado pobreza, miseria y la mayor hiperinflación del mundo, política económica que solo ha beneficiado a la cúpula corrupta enquistada en el poder y a sus socios de la oligarquía financiera, único sector que no sufre la devastadora crisis que arruinó a toda la población.

Al estar por debajo del umbral de la pobreza, son miles los educadores que literalmente huyen en estampida del país para satisfacer su alimentación y la de su grupo familiar. La enseñanza está gravemente afectada porque un educador con hambre no puede enseñar y un estudiante con hambre no aprende.

¿Qué es un salario y una pensión digna? Tenemos derecho a un salario digno

Un salario y una pensión digna en cualquier parte del mundo, debería ser suficiente para que un trabajador adquiera para sí y su núcleo familiar, la alimentación completa, el acceso a una vivienda, la atención médica, la compra de ropa y calzado, el transporte, la educación de sus hijos, la recreación y debería quedarle una cantidad de ahorros para hacer frente a cualquier imprevisto.

El artículo 104 de nuestra Constitución establece que el Estado debe garantizar al educador “un régimen de trabajo y nivel de vida acorde con su elevada misión”. El artículo 98 de la LOTT dice que los trabajadores tenemos derecho “a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades materiales, sociales e intelectuales.” De igual manera, para ser fijado el salario mínimo vital, se debe tomar como referencia el costo de la Canasta Básica Alimentaria.

¿Cumple el gobierno con estos preceptos constitucionales y legales; con la justicia social y la justa distribución de la riqueza?

Definitivamente No. Un trabajador activo, para poder ir a trabajar diariamente, requiere no menos de 3.000 calorías. Ello implica destinar al menos un 50% de sus ingresos para comprar comida. Un 40% del sueldo debe ir a los gastos del hogar, transporte, ropa, educación de los hijos y atención médica. El 10% restante para recreación, ahorros y gastos imprevistos.

El salario mínimo vital, de acuerdo a parámetros de la OIT y el Banco Mundial se calcula con base en la Paridad del Poder Adquisitivo $ (PPA$), que es una moneda imaginaria basada en el consumo de bienes y servicios, y establece un nivel de vida para poder realizar comparaciones entre los países, sea cual sea su moneda nacional. Según esto, un trabajador no debería ganar menos de 2 dólares diarios, considerándose un ingreso infrahumano el que esté por debajo de eso.

La Asamblea Nacional, calcula que para finales de año, la hiperinflación estará por encima de 13.000%. Si los sueldos y pensiones no alcanzan para comprar ni siquiera la comida, entonces tenemos salarios de hambre, salarios infrahumanos.

El magisterio activo y jubilado no puede dejarse morir por inanición ante una eutanasia progresiva aplicada por el gobierno, con su política de hambre, destrucción de la economía y su aparato productivo. Luchamos ahora, o nos matarán de hambre.



¡REVISIÓN INMEDIATA DE LA II CONVENCIÓN COLECTIVA!

¡ORGANIZATE Y LUCHA POR EL CAMBIO POLÍTICO!

Dirección Nacional del Movimiento de Educadores Simón Rodríguez

sábado, 17 de marzo de 2018

Bono de subsistencia es prioridad para los Educadores Jubilados

Ante la inminente firma de la Convención Colectiva de los Trabajadores de la Educación, los educadores debemos presionar al patrono para lograr las reivindicaciones económicas y sociales que nos permitan paliar la gravísima crisis humanitaria en la que nos sumergió el gobierno nacional en estos 3 últimos años. 

En el caso particular de los Educadores Jubilados, estamos exigiendo al MPPE con carácter prioritario la aprobación del Bono de Subsistencia, pues una vez jubilados se nos reduce drástica e injustamente nuestros ingresos al dejar de percibir el Cesta Ticket y otros beneficios económicos.

Otros beneficios jerarquizados y solicitados por la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados Unidos de la Región Capital (ASOCEJUPURC) son: El incremento sustancial de la Contribución Asistencial, el ajuste de las asignaciones bimensualmente y su pago semanal para enfrentar la hiperinflación. La Prima de Protección al Ingreso Familiar, la Prima de Hogar y la cobertura del 100% de los gastos de los seguros de HCM y funerarios. 

Solo al gobierno conviene la desinformación y desmovilización de los trabajadores y es por ello que hacemos un llamado al magisterio a conquistar estas reivindicaciones, porque si no luchamos nos seguirán llevando a una eutanasia progresiva. 

A las organizaciones sindicales le exigimos democracia sindical, para lo cual deben consultar antes de la firma de la Convención Colectiva a los trabajadores de la educación. 

Por la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados Unidos de la Región Capital -ASOCEJUPRC- 


Profesor Pedro García.
Presidente