lunes, 21 de mayo de 2018

El sector educativo se pronuncia ante el simulacro electoral de la dictadura

Los centros electorales estuvieron vacíos este 20 de mayo

Hoy Venezuela amaneció con un presidente y un régimen más ilegítimos que ayer. El fraude que veníamos anunciando los sectores democráticos quedó consumado. Ya Nicolás perdió legitimidad y hasta quienes participaron en la farsa electoral del 20 de mayo hoy no solo reconocen el fraude, sino que también desconocen los resultados anunciados por el CNE.

Ayer, el bravo pueblo venezolano practicó la soberanía ciudadana, el civilismo, el protagonismo y el verdadero poder popular. Quedó demostrado, con la decisión que tomó el pueblo de no acudir al sainete dictatorial, que los venezolanos ya no quieren seguir siendo gobernados por un dictador.

Ese pueblo, que creyó en algún momento en el discurso de esperanza ofrecido por Chávez en 1998, ha madurado profundamente. Por eso dejó sólos los centros de votación, en clara demostración de desobediencia y rebelión contra un régimen que solo ha traído hambre, pobreza y represión.

Quedó evidenciado que el partido político de Maduro ya no tiene la fuerza de sus bases para seguir con esta estafa dictatorial disfrazada de socialismo y democracia. Ayer quedó claro que este régimen no cuenta ya con el apoyo político ni social necesarios para mantenerse en el poder.

Los trabajadores de la educación, en especial los docentes, fueron de los sectores más coaccionados, amedrentados, utilizados y humillados para obligarlos a participar en la tramoya electoral. Pero la conciencia ciudadana y pedagógica pudo más y gran parte de los educadores no colaboraron, ni asistieron a esta la estafa electoral del 20 de mayo.

Quienes conformamos la Unidad Democrática del Sector Educación expresamos que a partir de hoy 21 de mayo contribuiremos y trabajaremos con mucha más fuerza y entusiasmo en la construcción de la necesaria unidad nacional para así luchar juntos y salir de la dictadura. Debemos ir a la organización de todas las fuerzas políticas y sociales con la determinación y firmeza de acabar definitivamente con este estado de cosas y contribuir con la reconstrucción nacional

Estamos comprometidos y seguiremos en la lucha hasta lograr la victoria que nuestro pueblo requiere.

El sueño de una nueva democracia es posible en Venezuela. Los educadores y el pueblo lo harán realidad.

¡Los educadores jamás nos arrodillaremos ante la dictadura!

¡Seguiremos educando para que nuestros niños y jóvenes aprendan a pensar y no a obedecer!

Sectores que conforman la dirección nacional de La Unidad Democrática del Sector Educación:

Memoria Educativa Venezolana, Parlamento Educativo, Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, Consenso Educativo, Educa Venezuela, Movimiento Progresista Educativo, , Frente para la Defensa de la Constitución y la Democracia-Equipo de Educación, Movimiento de Educadores Luis Beltrán Prieto Figueroa, Sectores de Educación Privada, Dirigentes Sindicales Nacionales y Regionales del Gremio Magisterial, Dirigentes gremiales de la APROUPEL, Dirigentes Estudiantiles de la UPEL, Sector de Educadores Jubilados, Secretarios Nacionales de Educación de: Primero Justicia, Copei, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, Voluntad Popular, Alianza Bravo Pueblo, Bandera Roja, Movimiento Progresista de Venezuela, Avanzada Progresista.

viernes, 13 de abril de 2018

Manifiesto: ¡La Educación unida no se rinde! ¡Es hora de cambiar!


Venezuela ya no quiere seguir siendo dirigida por un gobierno que nos ha llevado a la catástrofe, que ha atentado permanentemente contra los derechos humanos. No queremos seguir viviendo en un régimen que le está arrancando la esperanza al pueblo porque no encuentra caminos de superación. Los problemas que agobian al venezolano se incrementan y este régimen ejerce presión, represión y amedrentamiento jamás vistos contra un pueblo que lo que exige es alimentos, medicamentos, salarios dignos, trabajos, libertad y democracia. 

Venezuela ya no quiere que un dictador siga dirigiendo su destino en la más profunda oscuridad, él ha estafado al desposeído con su ramplona palabrería de participación protagónica y soberana, cuyo mando político en ningún momento ha estado orientado a buscar la libertad del oprimido, sino tener mayor control para mantenerse en el poder, hasta el punto que ya en nuestras escuelas y liceos no se habla de proceso pedagógico, sino de proselitismo político.

Los educadores, estudiantes y trabajadores educacionales que estamos aquí en Venezuela no nos rendimos ante este estado de cosas, por eso; hoy nos organizamos para insurgir civicamente contra un régimen que ha llevado al pueblo al hambre y la pobreza. Hoy nos organizamos PORQUE ES LA HORA DE CAMBIAR. Por eso, decidimos reponernos de la desesperanza, del dolor que nos han dejado nuestros familiares que vemos partir para buscar mejores condiciones de vida. No queremos seguir viendo niños y jóvenes que se desmayan en los salones de clases porque no tienen en sus casas alimentos. Nos negamos a seguir conociendo casos de educadores que no pueden asistir a sus labores pedagógicas porque no tienen dinero para pagar el transporte. Nos negamos a que sigan destruyendo nuestra escuela como espacio de formación y encuentro social. 

Frente al desastre, el sector educativo ha decidido organizarse para:

· No darle más tiempo al despotismo. Es la hora del protagonismo ciudadano y del maestro para intervenir determinantemente en la reconstrucción y en las grandes decisiones del país.

· Trabajar por una unidad del pueblo y emprender organizativamente la lucha por una nueva democracia verdaderamente libre y soberana.

· Construir una educación que forme ciudadanos en y para la libertad, sin hipotecar su conciencia ni prefigurando en él una actitud sumisa y obediente.

  • Una educación que promueva la activa participación del ciudadano en las transformaciones políticas y sociales que Venezuela demanda, no debe ser una institución formadora de eunucos, al contrario; debe involucrarse en los problemas de la sociedad, descubrirlos y buscarle soluciones útiles con sentido colectivo.
  • Levantar unas líneas políticas educativas para el lanzamiento del desarrollo tecnológico del país, para el ascenso social.
  • Impulsar una nueva pedagogía, la pedagogía de la nueva democracia, de la conciencia ciudadana.

La educación unida no se rinde, es hora de cambiar. Ese es nuestro compromiso, por eso convocamos a la unidad de todos. El sueño de una nueva democracia es posible en Venezuela porque los educadores, los estudiantes y el pueblo lo harán realidad.



Unidad Democrática del Sector Educación

martes, 20 de marzo de 2018

Jaua, basta de retrasos electoreros. Exigimos que se firme de inmediato el contrato colectivo de los trabajadores del MPPE

Las discusiones de la II Convención Colectiva Única y Unitaria de los Trabajadores del MPPE se iniciaron hace dos semanas y solo se han aprobado cláusulas conceptuales, esperándose que el MPPE haga una contraoferta económica global a la coalición sindical que representa a los educadores, administrativos y obreros.

Adelantar las discusiones de esta II Convención Colectiva fue una propuesta realizada por nosotros, el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, en febrero de este año (ver Exigimos discusión inmediata de la II Convención Colectiva Única y Unitaria) para llamar la atención de la gravedad de la crisis humanitaria y el empobrecimiento acelerado al que estamos sometidos los trabajadores activos y jubilados, pues el vencimiento de la I Convención Colectiva Única y Unitaria vigente estaba previsto para el mes de mayo.

Pero el interés de la parte patronal pareciera ser político electoral, buscando aprobar el contrato colectivo dentro de la estrategia de adelanto de las elecciones presidenciales, para de esta forma incorporarlo a la campaña electoral de Nicolás Maduro, lo cual rechazamos tajantemente. 

El sector docente es uno de los más golpeados por la crisis, evidenciándose la misma en la estampida de miles de educadores, quienes prácticamente huyen del país en busca de ganarse la vida normalmente. 

Si el gobierno quiere detener la diáspora de docentes, tiene que hacer buena la letra del artículo 104 de la constitución nacional que establece a éstos unas condiciones de vida acorde a su elevada misión. 

Sin embargo, la realidad socio-económica de los educadores es dramática al tener que subsistir con ingresos inferiores a los 8 dólares mensuales; unos 0,25 centavos diarios. La OIT y el Banco Mundial (organismos nada socialistas) consideran un ingreso infrahumano los que están por debajo de 1,94 dólares diarios o 58,2 dólares mensuales. 

Pero en nuestro país la situación se agrava más por la hiperinflación que destruye los salarios, las jubilaciones, las pensiones y el ahorro. La canasta alimentaria para el mes de enero 2018, según el Cendas-FVM, pasó largo de los 24.400.000 bolívares y el sueldo promedio de un docente con posgrado a penas puede comprar el 5,64 % de la misma, es decir, tiene un 94,36 % de déficit para poder adquirirla. 

El déficit de su salario llega a 96,11% si se trata de comprar la Canasta Básica, que en enero sobrepasó los 35.392.000 bolívares, teniendo su salario un increíble poder de compra de sólo 3,89% sobre la misma. 

Si a ello le sumamos el hambre, la desmejora en los servicios públicos, la falta de medicamentos, el desastre en la atención hospitalaria y la eliminación progresiva del seguro de HCM; la escasez, entre otros males, hacen que se ponga en riesgo la vida misma de todos los trabajadores y el pueblo en general. No es exagerado afirmar que estamos sometidos a una eutanasia progresiva.
A pesar de los últimos aumentos salariales, vemos cómo se abre más el abismo entre los menguados ingresos y la satisfacción de las necesidades básicas de los educadores y su familia. 

Esta II Convención Colectiva Única y Unitaria tiene una importancia capital no sólo para mejorar las condiciones de vida y trabajo de los trabajadores de la educación y que de alguna manera ayuden a frenar la diáspora docente, cuyas vacantes no podrán ser cubiertas por la "chamba juvenil"; tiene aún mayor importancia en la salvación de la escuela como el espacio para el ascenso social, la creación de ciudadanía y el debate necesario por la reconstrucción del país.

Quienes conformamos el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez exigimos que la Mesa de Negociación Contractual acelere las discusiones para que este mismo mes el sector educación podamos obtener un salario y seguridad social que dignifique la carrera docente y el trabajo en las escuelas. La realidad exige que la firma de esta II Convención rescate el salario, el trabajo y la escuela como espacio de formación y civilismo. 



¡FIRMA DE CONTRATO YA!

Movimiento de Educadores Simón Rodríguez

sábado, 17 de marzo de 2018

Bono de subsistencia es prioridad para los Educadores Jubilados

Ante la inminente firma de la Convención Colectiva de los Trabajadores de la Educación, los educadores debemos presionar al patrono para lograr las reivindicaciones económicas y sociales que nos permitan paliar la gravísima crisis humanitaria en la que nos sumergió el gobierno nacional en estos 3 últimos años. 

En el caso particular de los Educadores Jubilados, estamos exigiendo al MPPE con carácter prioritario la aprobación del Bono de Subsistencia, pues una vez jubilados se nos reduce drástica e injustamente nuestros ingresos al dejar de percibir el Cesta Ticket y otros beneficios económicos.

Otros beneficios jerarquizados y solicitados por la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados Unidos de la Región Capital (ASOCEJUPURC) son: El incremento sustancial de la Contribución Asistencial, el ajuste de las asignaciones bimensualmente y su pago semanal para enfrentar la hiperinflación. La Prima de Protección al Ingreso Familiar, la Prima de Hogar y la cobertura del 100% de los gastos de los seguros de HCM y funerarios. 

Solo al gobierno conviene la desinformación y desmovilización de los trabajadores y es por ello que hacemos un llamado al magisterio a conquistar estas reivindicaciones, porque si no luchamos nos seguirán llevando a una eutanasia progresiva. 

A las organizaciones sindicales le exigimos democracia sindical, para lo cual deben consultar antes de la firma de la Convención Colectiva a los trabajadores de la educación. 

Por la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados Unidos de la Región Capital -ASOCEJUPRC- 


Profesor Pedro García.
Presidente

miércoles, 7 de marzo de 2018

Intervención de Raquel Figueroa en el evento ¡Venezuela unida no se rinde! ¡Es hora de cambiar!


Quienes conformamos el sector educativo de los niveles inicial, primaria y media nos dirigimos a los asistentes en este encuentro para expresar lo siguiente.

El pueblo venezolano ya no quiere seguir viviendo en la penuria de esta catástrofe social y económica en la cual nos ha sumido este régimen. Además del control político, el gobierno de turno ha sido el mayor transgresor de los derechos de los venezolanos. Los trabajadores y sus familias estamos devastados con el hambre y miseria generada por las mafias gobernantes. Pretenden despojarnos de la esperanza y han estafado al desposeído a través de las bolsas de comida, del carnet de la patria, de los aumentos salariales que no se corresponde con la realidad que sufren los trabajadores. A Venezuela la hunden en una profunda crisis producto de una práctica política dictatorial, a través de la cual intentan construir un país de mentiras y fantasías. Se disfrazan usando una fraseología de transformación, de progreso, de democracia y soberanía, cuando en realidad asistimos a un proceso de estancamiento, de entreguismo de nuestras riquezas y de despreciable populismo.

Por su parte, los educadores ya no queremos seguir viviendo en este estado de cosas, donde los supuestos logros de la llamada “educación bolivariana” son un espejismo, pues la política educativa instrumentada desde hace 20 años no ha cubierto las expectativas ni de los docentes ni de los estudiantes, tampoco ha servido para vivir en democracia. La escuela está dejando de ser un espacio de encuentro social y de formación de ciudadanos; la están convirtiendo en un lugar de desarrollo proselitista del partido de gobierno. Por ello, han impulsado de manera progresiva una política de desprofesionalización de la carrera docente para tener al final el control de las direcciones escolares y del proceso de enseñanza. Aunado a este cuadro, se suma la creciente exclusión de estudiantes. Los indicadores manifiestan que este año escolar 2017-2018 se caracteriza como el período escolar de mayor exclusión desde el año 1958, año en que fue derrocada la penúltima dictadura. A esta situación le agregamos la diáspora de los colegas educadores que salen del país buscando mejores condiciones de vida. Ya algunas cifras plantean que pudiera estar este fenómeno entre un 35 a un 40 por ciento. Hoy los maestros venezolanos vivimos un proceso de des-salarización, es decir; nuestro poder adquisitivo tiene un déficit de 92%, y con eso no podemos tener acceso a la Canasta Básica Familiar.

Ante este panorama, los educadores venezolanos hoy salimos de nuestras aulas de clases y decimos presente en el Aula Magna de la “casa que vence la sombra” para levantar nuestra voz que “ES HORA DE CAMBIAR”. Pero para ello necesitamos tres aspectos que queremos dejar como planteamientos a este encuentro de sectores sociales:

  1. Que este Encuentro Social se disponga articular las fuerzas sociales del país para que con una línea clara se le devuelva la esperanza a nuestro pueblo. Una unidad desde el protagonismo social y ciudadano para lograr el cambio necesario. Llamamos a UNIR LAS LUCHAS PARA LUCHAR JUNTOS.
  2. Que desde los sectores sociales levantemos un programa de reconstrucción nacional que supere el actual estado de cosas. Que enarbole una política de productividad de la economía, una nueva democracia con una nueva ética ciudadana.
  3. La organización de los sectores es fundamental para construir el cambio, por lo que proponemos el impulso de las Asambleas de Ciudadanos, germen de la nueva democracia que queremos construir.
Por último, un mensaje al pueblo venezolano: los maestros tenemos mucho que aportar en la transformación del país y en el rescate de la democracia. Las dictaduras necesitan a una población sumisa y obediente. Pero los maestros actuamos y luchamos por una “educación que enseñe a pensar y no a obedecer”. Por eso el sector educativo no se rinde y no dejaremos de luchar hasta que la victoria nos sorprenda.

Sectores que conforman la dirección nacional de Unidad Democrática del Sector Educación:
Consenso Educativo, Memoria Educativa Venezolana, Parlamento Educativo, Educa Venezuela, Movimiento Progresista Educativo, Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, Frente para la Defensa de la Constitución y la Democracia-Equipo de Educación, Movimiento de Educadores Luis Beltrán Prieto Figueroa, Sectores de Educación Privada, Alianza del Lápiz, Dirigentes Sindicales Nacionales y Regionales del Gremio Magisterial, Dirigentes gremiales de la APROUPEL, Dirigentes Estudiantiles de la UPEL, Sector de Educadores Jubilados, Secretarios Nacionales de Educación de: Primero Justicia, Copei, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, Voluntad Popular, Alianza Bravo Pueblo, Bandera Roja, Movimiento Progresista de Venezuela, Avanzada Progresista.

viernes, 2 de marzo de 2018

¡Venezuela unida no se rinde! #EsHoraDeCambiar




Invitamos al magisterio a participar en este importante evento que se realizará en la Universidad Central de Venezuela. 
Los esperamos.

jueves, 1 de marzo de 2018

Educadores convocan a reconstruir y relanzar la unidad nacional para recuperar la democracia en Venezuela.


La Unidad Democrática del sector educación
Hoy, cuando Venezuela transita por la más profunda crisis general que en ningún tiempo de la historia hayamos vivido como pueblo, los educadores, conjuntamente con los jóvenes, escuela y familias que viven y padecen diariamente las penurias de esta catástrofe social, expresamos que ya no podemos seguir siendo dirigidos por un régimen político que se ha burlado del pueblo, intentando manipularlo con un discurso de justicia social y que con sus políticas populistas nos ha llevado a la miseria y al hambre. No podemos seguir soportando a un régimen que con su falso socialismo ha devastado el aparato productivo y deteriorado el poder adquisitivo de los trabajadores.

El pueblo se encuentra en medio de una grave situación de pobreza, de escasez de alimentos y medicinas. Tenemos hospitales y centros de salud destrozados. El servicio de transporte público cada día se deteriora más y se encarece. Los niños mueren por desnutrición o por falta de medicamentos. Adultos de la tercera edad se desmayan a las puertas de los bancos al intentar cobrar una mísera pensión. Los trabajadores se desfallecen a pesar de los esfuerzos que hacen por llevar algo de comer a su familia. Las instituciones no funcionan y están al servicio del régimen y las mafias que gobiernan. Esa es, en resumen, la tragedia que viven los venezolanos, de la cual no escapamos quienes hacemos vida en el sector educativo.

La práctica política de este régimen lo ha dicho todo: el secuestro de las instituciones de justicia, el desconocimiento a la Asamblea Nacional electa por el pueblo soberano, el cierre de las vías democráticas, la manipulación de las necesidades de la población, el debilitamiento del voto como ejercicio soberano de participación ciudadana, la convocatoria a un fraudulento proceso electoral presidencial con el objetivo de declararse dueño del destino de los venezolanos. Como educadores, conocedores de la historia, señalamos que esta farsa electoral convocada para el 22 de abril es pura retórica e ilusión, y tiene como objetivo reforzar una dictadura que utiliza la mentira, la manipulación y la represión contra un pueblo que se niega a morir en la desesperanza.

Venezuela y sus educadores reclaman urgentemente una nueva conducción en el país, que sea capaz de ejecutar una política económica hacia la productividad, que busque mejorar radicalmente las condiciones de vida de los trabajadores y la familia, que ponga la escuela y a las universidades como espacio de formación, de encuentro social y de aporte científico del conocimiento para el desarrollo del país, que convierta a la educación en una palanca de movilidad social. Para lograrlo, los sectores que conformamos la Unidad Democrática del Sector Educación nos pronunciamos en los siguientes términos:

1. Requerimos una unidad que integre las fuerzas políticas y sociales del país, que con una línea política clara le devuelva la esperanza al pueblo. La Unidad Democrática del Sector Educación ha realizado esfuerzos unitarios para alcanzar el objetivo común de tener una Venezuela productiva, con una educación democrática y científica. En ese sentido, saluda y asume el llamado a la constitución del Frente Amplio Nacional y otras instancias unitarias que se están formando en las regiones con la participación de todos los sectores sociales, políticos, profesionales, académicos, empresariales, religiosos y todo aquel ciudadano de buena voluntad.

2. Necesitamos un Programa de Reconstrucción Nacional, que recoja aspiraciones comunes de la mayoría y que marque un cambio cierto para superar la crisis, para crear condiciones que permitan avanzar hacia el progreso, el bienestar, reencontrar a la familia venezolana y establecer la verdadera paz en una democracia realmente participativa. Un programa que oriente una educación realmente democrática y científica, bien alejada de la manipulación grupal y partidista que se le ha dado en los últimos veinte años, una educación de buena calidad, donde la escuela y los liceos sean espacios de formación de conciencia ciudadana.

3. Promovemos una política de restitución de la democracia plena y, en consecuencia, el rescate del voto como derecho soberano del pueblo. Venezuela unida debe rescatar la institucionalidad del derecho humano a participar en procesos electorales libres y transparentes.

4. Urge la construcción de un gran Movimiento Asambleístico, una fuerza de base del pueblo, que organice al ciudadano que está en el barrio, en la escuela, en la urbanización, en las universidades, para restablecer la democracia en Venezuela. De allí que convocamos en especial al magisterio, a las universidades, a los estudiantes y al sector educativo privado a organizar en nuestros espacios asambleas de ciudadanos para debatir y emprender luchas en defensa de la democracia, la educación y el trabajo. Es hora del protagonismo del ciudadano.

Nuestro llamado es a no decaer en nuestra lucha, a fortalecer los lazos de solidaridad y fraternidad, a exigir los plenos derechos humanos. No podemos callar frente a las necesidades y ante el atropello de quienes desde las instancias de poder pretenden desconocer la situación del país.

La voz del educador se levanta para exigir la restitución de la democracia, que permita el cambio y la transformación del país para mejorar las condiciones de vida del pueblo venezolano hacia grados de satisfacción humana, al restablecimiento de sus derechos y el bienestar general.

Quienes conformamos la Unidad Democrática del Sector Educación estamos convencidos que ser educador y no luchar es en sí una contradicción pedagógica.


¡Cuando el magisterio se vincule y articule con el pueblo que lucha por el cambio, la fuerza popular será mayor y estaremos más cerca de la victoria!



Por la dirección nacional de Unidad Democrática del Sector Educación:

Consenso Educativo, Memoria Educativa Venezolana, Parlamento Educativo, Educa Venezuela, Movimiento Progresista Educativo, Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, Frente para la Defensa de la Constitución y la Democracia-Equipo de Educación, Sectores de Educación Privada, Dirigentes Sindicales Nacionales y Regionales del Gremio Magisterial, Dirigentes gremiales de la APROUPEL, Dirigentes Estudiantiles de la UPEL, Sector de Educadores Jubilados, Secretarios de Nacionales de Educación de: Primero Justicia, Copei, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, Voluntad Popular, Alianza Bravo Pueblo, Bandera Roja, Movimiento Progresista de Venezuela, Avanzada Progresista.-