jueves, 24 de noviembre de 2016

Análisis del Diseño Curricular: caracterización y naturaleza política e ideológica de la Educación Bolivariana

En el marco de la XIV Convención Nacional de la Federación Nacional de Profesionales de la Docencia-Colegio de Profesores de Venezuela (FENAPRODO-CPV), el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez —como un aporte para el enriquecimiento del debate— les presenta a los delegados de dicha convención, a los sindicatos filiales, a sus afiliados y al magisterio en general, un análisis de los aspectos característicos de las políticas educativas de los últimos doce años, que en esencia lo que han hecho es mermar la educación democrático y científica.

Estamos en un momento en que al Magisterio, en combinación con su quehacer sindical, le corresponde promover la creación de espacios para el debate y la organización en defensa de la educación. Es un deber para las estructuras sindicales contribuir a que educadores, estudiantes, representantes y ciudadanía en general tomen conciencia de la urgencia de reconstruir el país que contemple como uno de principales puntos el logro de una educación democrática y científica. Con ese objetivo proponemos estas ideas.

Algunas consideraciones generales

1. Entrar en el análisis del diseño curricular nos hace recurrir a una afirmación de Carlos Marx: “La manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría”. En ese sentido, el análisis del tema en cuestión debe concebir un estudio con un claro rigor científico y agudeza política que nos lleve con eficacia a definir lo que dará al traste con las verdaderas intenciones y objetivos de la educación bolivariana. Pensamos que la única manera científica de formular una crítica al proyecto educativo bolivariano es precisamente a partir del propio método histórico-dialéctico, para así ubicar la esencia del proyecto educativo bolivariano. Desde esta óptica, hacemos la crítica a algunas afirmaciones y consideraciones filosóficas acuñadas tanto en los discursos como en los cambios del ordenamiento jurídico: Ley Orgánica de Educación (2009), Plan de la Patria, la Resolución 058, al igual que en los textos escolares Bicentenario y en la Constitución Ilustrada.

En general la estética en las categorías presentadas en el nuevo ordenamiento jurídico y difundidas en la práctica política podemos catalogarlas de farsa, es decir, algo que no existe, o sea “el socialismo” o la búsqueda de él, por lo que era de esperarse que el proyecto pedagógico y el currículo encontraran la misma utilización. Ante esto analizamos la concepción filosófica de “los saberes” como elemento esencial del currículo; pues, basados en este concepto, niegan el criterio de verdad, de ciencia y del propio desarrollo dialéctico. Es decir, el currículo no reivindica la dialéctica como elemento fundamental en la comprensión de la sociedad —en este caso para la supuesta construcción del socialismo o para la cimentación de la conciencia en el conocimiento científico—, sino que por el contario apelan a las corrientes metafísicas.

Debemos ubicar que son las relaciones sociales las que van a determinar en última instancia la naturaleza de los cambios jurídicos que se implementan en Venezuela; que sin lugar a dudas es un país capitalista, donde imperan las relaciones capitalistas de producción. De tal manera que la orientación esencial del hecho educativo, en el marco de las relaciones capitalistas de producción, es reproducir la fuerza de trabajo y afianzar aspectos superestructurales que van a legitimar las relaciones capitalistas de producción, pero en esta circunstancia bajo la mascarada socialista.

2. En ese sentido, los cambios que se realizan son para preservar el orden, escondiéndose en una fraseología revolucionaria, pero que la misma sólo expresa posiciones propias de un oportunismo revisionista de izquierda, que en ocasiones históricas del siglo pasado fue prefacio de los regímenes fascistas en Europa que utilizaron precisamente esas ideas filosóficas y políticas extraídas principalmente del irracionalismo. Una cita del profesor de la UCV Carlos Hermoso, economista y doctor en Ciencias Sociales, nos ilustra sobre esta afirmación: “Entendemos que confirmar la categoría revisionismo de izquierda resulta bastante difícil para los que no han indagado la significación científica del proceso histórica de este hecho. Sin embargo, pensamos que el manejo científico de estos asuntos fuerza a ser lo más rigurosos posible, sin hacer concesiones de ningún tipo. Pero estamos obligados a ubicar los hilos que engarzan esta experiencia con la tradición revisionista e irracional, cuya base material la encontramos en la formación capitalista y más específicamente en las condiciones del imperialismo que ha limitado los avances de las fuerzas socialistas a escala planetaria, circunstancia que, junto a la ideología de la globalización y la influencia del posmodernismo, siembra el escepticismo por todos lados, afianzando una perspectiva filosófica y política que busca «salidas» distintas. Se repite una circunstancia histórica que hace de esta corriente filosófica una alternativa que sustenta diversas experiencias políticas”. En Venezuela para buscar la amplia base social y así poder consolidar una postura política levantan un discurso de izquierda, que hemos insistido que se trata en estos tiempos de una nueva expresión del revisionismo —es decir, de una falsedad en su contenido con respecto a su discurso— que produce una condición déspota en su naturaleza estructural.

3. El despotismo parece ser la categoría que de manera más sustancial caracteriza la naturaleza política del régimen que se centra en el principal factor objetivo de la economía: el recurso petrolero como base material que sustenta dicha tendencia en la sociedad venezolana. De allí, la pertinencia de pasearnos por la base concreta del despotismo antiguo. En la antigüedad la propiedad del subsuelo se realiza mediante un propietario superior que hace suya la efectividad de la propiedad colectiva y en consecuencia el individuo resulta desprovisto de su propiedad y fuerza de trabajo por el déspota, en tanto padre de las entidades comunitarias; en otras palabras, de esta manera la riqueza es apropiada y usufructuada. Ello explica que deban existir formas ideológicas que busquen legitimar las condiciones económicas y la concepción filosófica para mantener el orden social. En el caso de Venezuela, la forma como se expresa el despotismo está claramente inscrita en el revisionismo de izquierda que encuentra sus raíces filosóficas en el irracionalismo, corriente que supone una lógica en el comportamiento político que va más allá de las voluntades y de la cultura de quienes lo asumen. De allí que en Venezuela el poder comienza accionando un proyecto personal, que luego se convierte en una idea mesiánica, mitológica, que expresa la deformación de la historia pero sobre todo la deformación del análisis del desarrollo social y político. Esta práctica política está basada en el engaño y en el fariseísmo. Este vendría siendo el problema más esencial del asunto educativo.

Orientación política de la educación bolivariana

El ordenamiento jurídico, el currículo y la pedagogía deben acogerse a las determinaciones generales que hemos expresado. En ese sentido, el diseño curricular que se implementa asume la concepción política e ideológica que se encuentra en la Ley Orgánica de Educación (2009), que marca el horizonte de la práctica que se ha venido impulsando: la LOE traza el objetivo central de lo que se quiere maximizar en el diseño curricular, el cual forma parte de la misma ofensiva que desde hace tiempo se viene ejecutando como el Diseño Curricular Bolivariano (2007), Adecuación Curricular (marzo 2015), Proceso de Cambio Curricular (septiembre 2015), Orientaciones para el Proceso de Transformación Curricular (julio 2016) y ahora la Transformación Curricular (octubre (2016). Esta reforma educativa anunciada al inicio del año escolar 2016-2017 ya se viene imponiendo de hecho y dicha “transformación educativa” sólo vendrá a remachar un hecho cumplido, que le da estructura curricular a lo que vienen haciendo a través de resoluciones y lineamientos; que pese a ser normas de rango sublegal se han convertido en la verdadera reforma legal del Sistema Educativo; llegando a afectar no sólo el campo académico sino también el laboral.

La orientación fundamental de la política es copar definitivamente todos los espacios del sistema educativo, y consecuencialmente tener la hegemonía, el dominio y el control de la sociedad venezolana.

Tres aspectos fundamentales del despotismo que caracterizan la política curricular

1. Fundamento filosófico. El artículo 14 de la LOE nos expresa claramente cuál es el fundamento del currículo; en él está contenida la filosofía política, el horizonte de lo que se ejecutará en el sistema social educativo para articularlo con el resto de la práctica del sistemas político y económico. Tal como se señala, la educación está sustentada en la doctrina de Bolívar que forjará el nuevo republicano en una nueva república y como añadido enuncia estar abierta a todas las corrientes del pensamiento. Con respecto a este basamento, señalamos que la política es formular un currículo que parta de instruir niños, adolescentes y jóvenes centrándose en una personalidad histórica que sirva de plataforma para impulsar un proyecto de poder y control. Reducir los hechos históricos a la acción de una personalidad, por más relevante que ésta sea, es, en primer lugar, tergiversar el estudio histórico y, en segundo lugar, basándose en este error fundamental, edificar una sociedad sobre un camino desacertado. El doctor Manuel Caballero (2006) hablaba de “la conciencia de la vida de los hombres en colectivo, no del hombre glorioso. De allí que estemos encaminados al culto popular de Simón Bolívar sobre la visión de un nacionalismo fundamentalista”. En ese mismo orden, Germán Carreras Damas (2013) nos señala: “Varias veces hemos hablado de los recursos de la anticiencia en el campo de la historia. Nos hemos referido también a la suerte de segunda religión creada y conservada por la historia oficial, expresada preferiblemente en el culto a los héroes. Así mismo hemos puesto de relieve el peso de la conciencia histórica de nuestro pueblo en la cultura nacional, y hemos subrayado cómo esa hipertrofiada capacidad de vibrar bajo el estímulo de la evocación histórica le ha hecho bueno hasta para manejos de indudable intención antipopular. Mi preocupación es por las temibles consecuencias de la utilización del culto heroico para manipular las aspiraciones políticas de la sociedad; y el haber comprendido que para tal fin había sido instaurado el culto a Bolívar como política de Estado, y no sólo del gobierno, mediante su transformación de un culto del pueblo en un culto para el pueblo”.

Fundamentar la educación venezolana en el ideario de Bolívar es falsear la historia y ubicarla en el marco que nada tiene que ver con lo científico. La primera publicación del Diseño Curricular Bolivariano (2007) ya apuntaba a esta posición que garantizaba la visión mesiánica de Hugo Chávez Frías.

Todo sistema educativo que se base en una visión de represor del conocimiento se convierte en un censor, donde la misma tiene sus raíces en la actitud o filosofía que ejercía la Iglesia en el pasado medieval —recordemos la Inquisición— contra toda doctrina contraria a la oficial. Fundamentó la iglesia esta doctrina en la contemplación a Dios que pregonaba Santo Tomás y que a través de la interpretación de la Biblia la verdad sería revelada, por lo que sólo los intérpretes de la Biblia, es decir, los monjes, podían revelar los designios de Dios, los cuales debían ser aceptados sin apelación por toda la sociedad. Galileo Galilei es un ejemplo de esta censura represiva, cuando sin buscar polemizar con la sabiduría de la Iglesia, sino por simple ejercicio científico, afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol, planteamiento que fue rechazado por la Iglesia y sometido por la represión inquisitorial, y se le obligó a retractarse, so pena de ir a la hoguera, de la que se salvó, pero no así de la cárcel donde finalmente murió, lo que hizo retrasar 300 años los desprendimientos que pudieron haberse sacado de este conocimiento heliocéntrico y no geocéntrico de la explicación del sistema solar.

Es importante destacar que en uno de los tantos folletos publicados por MVR (2001) se afirma que “el bolivarianismo” tiene sus propios intérpretes ya que no todo el mundo puede serlo, que sólo hay uno fiel a quien —decimos nosotros— le ha sido encargado por la providencia ese derecho casi “divino” de interpretar el pensamiento bolivariano, es decir, la élite del partido de gobierno, cuyo máximo líder indiscutible y a perpetuidad fue Hugo Chávez Frías, Presidente de la República para aquel entonces. Esto es lo fundamental, un aparato ideológico reproductor para generar una conciencia enajenada que llevará a la paralización, a la contemplación social y política y consecuencialmente a la incorporación de los niños, jóvenes y a la postre a toda la sociedad al aparato reproductor de las falsas visiones del gobierno, y en extensión de todo el aparato del Estado. Analizando los textos escolares como instrumento reproductor, caracterizamos que ya en 2003 se presentaron los primeros libros de Historia de Venezuela de 8º y 9º grados donde despliegan el norte o el objetivo doctrinario del aparato educativo en la imagen de Bolívar como el mito de la historia venezolana y el papel del MVR como rector de las luchas sociales de Venezuela y los máximos intérpretes de la imagen de Bolívar. Hoy se sigue profundizando esta visión en los textos escolares Bicentenarios.

En una sociedad donde el poder se ejerce totalitaria y autocráticamente, el individuo queda reducido a una masa obediente manejada a través del líder. El hombre por su propia naturaleza es valioso, digno y respetable, pero si pierde estos cimientos se convierte en lo más parecido a un esclavo, pasa a una condición infrahumana. En otras palabras, el objetivo no es buscar la calidad del hecho educativo, no es la felicidad del niño ni el joven en una sociedad de justicia, sino la reducción de su capacidad crítica en función de un proyecto de control social, desfavorable totalmente para la democracia.

Las investigaciones históricas que ha realizado Giovanni Meza, en particular lo expresado en El Olvido de los Próceres (2012), concluyen en que la historia venezolana fue manejada por intereses políticos que ocultaron los verdaderos próceres de la independencia, de allí que la caracterización despótica del sistema político actual es correctamente determinada.

2. Participación protagónica del docente y la comunidad. Sería erróneo asumir la participación ciudadana que establece el régimen sin centrar el análisis en los resortes y fuerzas propulsoras que están detrás. Carlos Marx manifestaba que el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general, por lo que no sería la conciencia del hombre la que determina su ser, sino que es el ser social lo que determina su conciencia. De allí que la participación ciudadana está estrechamente ligada a la naturaleza del sistema de producción y del poder político.

La diferencia de la teoría marxista a la teoría burguesa es que la primera fundamenta que la participación debe descansar en la práctica de la discusión y el sometimiento a consulta de toda la población de los asuntos más importantes, lo que debe manifestarse en todas las formas representativas del poder del pueblo para la superación de la explotación de la fuerza de trabajo, la opresión y el control político. La teoría y práctica de la burguesía en todo el proceso histórico liberal reducen la participación al voto, mientras se concentran en los instrumentos del poder político la toma de decisiones. El ciudadano no participa por intuición. Su participación política se sustenta en una educación en correspondencia con los intereses de la clase que ostenta el poder político, cuando está orientada en función de la legitimación del orden imperante. Por ello, las instituciones de las que dispone la sociedad para educar cuentan con un contenido político adaptado a cada sociedad, a las clases dominantes de cada sociedad. Es decir, el conocimiento de su organización política, de las relaciones políticas, de sus elementos reguladores, la cultura e ideología política, están mediados por una educación concreta.

Lo que estaría pasando con la Resolución 058 es la configuración de nuevos mecanismos de participación para el control del hecho educativo, organizando condicionamientos para el ejercicio democrático e imponiendo visiones filosóficas, históricas y políticas en los procesos. En otras palabras, es buscar domesticar al pueblo. Se pretende entonces con esta política curricular legalizar y darle carácter formal a las instancias que ya el gobierno ha venido implementando no sólo desde los planteles educativos, sino desde las comunidades, específicamente en los sectores populares, cuya práctica se ha centrado en el desarrollo de las líneas ya trazadas por el poder político central que nada tienen que ver con el ejercicio protagónico de las clases desposeídas de los medios de producción. El protagonismo del pueblo y el poder popular solo están en el discurso, a pesar del manejo de estas categorías que sólo se utilizan para garantizar una participación alrededor de la imagen mesiánica del déspota, por lo que se sustenta en el engaño y se promueve una conciencia anticientífica y antihistórica de la realidad.

3. El Estado Docente y la corresponsabilidad social: Aunque sabemos que el Estado Docente resume una condición propia del Estado capitalista, queda claro que esta condición no representa una categoría política socialista. Sin embargo, lo nuevo del Estado Docente es la concepción neoliberal de la corresponsabilidad.

Desde 2009 el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez ya venía indicando las tendencias a los cambios de las bases jurídicas en el área educativa para adaptarlas a las nuevas concepciones de “sociedad educadora”, “sociedad pedagógica”, categorías que maneja un Estado que comparte con la sociedad su función única de financiamiento de la educación y una concepción corporativa societaria, una práctica política y económica que ha venido exigiendo el FMI y el Banco Mundial. Paúl Hirst —teórico de la “democracia asociativa” y del capitalismo “humanizado” en las relaciones económicas en un mundo globalizado— hace referencia a la tesis sobre asociacionismo, en el cual el Estado transfiere gran parte de su responsabilidad financiera a las asociaciones voluntarias a través de las figuras cogestionarias y autogestionarias. Por tanto este currículo diluye al Estado Docente compartiendo su responsabilidad en la cobertura social, haciendo un uso fraudulento de la “participación protagónica”. 

La educación que proponemos

1. Debemos responder pues en el terreno teórico. La educación que proponemos tiene que ver con una concepción democrática, popular, científica y gratuita. Es decir, una educación para las mayorías, no elitesca, con mayores oportunidades para quienes menos posibilidades tienen, donde lo democrático implique la más amplia participación del pueblo en los asuntos fundamentales del país, en la elevación de la cultura para decidir lo mejor para sus intereses. Una educación basada en la adquisición del conocimiento científico como un proceso reflexivo, crítico, analítico, porque el cambio de conciencia se da en una sana confrontación de ideas, de conceptos en un debate libre y plural. Es contradictorio con esta noción el querer imponer el cambio de conciencia por con decisiones administrativas, con decretos, autoritariamente. Esto último es la negación de la naturaleza del individuo, del ser humano, de la autonomía; el hombre adquiere conocimientos en la diversidad y conociendo las herramientas científicas.

2. En nuestro entender, la educación debe colaborar en el rescate de la ética y la moral pública, en la formación de una nueva cultura ciudadana que rompa con el servilismo, la mentalidad semicolonial, que exalte el patriotismo y la solidaridad, la honradez en la administración de los bienes públicos, la disposición al trabajo y la creatividad en función social; la condena a todo tipo de vicio, despilfarro y afán especulativo. Es la formación de un ciudadano con conciencia de pertenencia hacia los bienes de la nación, que contribuya a restituir el Estado de Derecho para un ejercicio cabal de la justicia.

3. El Movimiento de Educadores Simón Rodríguez sostiene que la educación venezolana tiene que responder a las necesidades de desarrollo de la sociedad en su conjunto, un desarrollo concebido como un cambio sustancial que modifique las instancias económicas, sociales y políticas de nuestro país, y que siente bases para una nueva sociedad, verdaderamente democrática, participativa, con equidad, donde haya trabajo decente para todos; en la cual el derecho a la salud, educación, vivienda y seguridad sean una realidad para todos los venezolanos. Por lo tanto, nos inscribimos en un auténtico proceso de cambio.

4. Los cambios en la educación son posibles de realizarse si a la par se mejoran las condiciones de trabajo, es decir; las condiciones físicas y ambientales de las instituciones educativas y las condiciones profesionales y pedagógicas para el desempeño docente.

5. Ante lo que planteamos, consideramos que debe abrirse en lo inmediato un espacio amplio de debate en el gremio magisterial sobre las ideas de fondo de lo que dice ser la transformación curricular que el MPPE ya está efectuando; buscando evaluar las realidades del hecho educativo y la implementación misma del currículo. Mientras, es necesario por el bienestar de la ciudadanía, de los educadores y del pueblo que dicha ejecución de transformación curricular sea suspendida.


Movimiento de Educadores Simón Rodríguez

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Hacia dónde va la economía madurista con el ajuste salarial (inflación para dummies), por Carlos Hermoso


Todo indica que nos aproximarnos a un desenlace del momento político que apuntaría a un cambio de Gobierno, o al menos, una recomposición del poder. Esto luce como tendencia dominante. El escenario, que se resume en una posible confrontación de calle de grandes proporciones, la diatriba encendida y el tal diálogo, opaca lo que es fundamental en el momento político.

Lo que explica que cuestiones como la aprobación del Presupuesto 2017, sus criterios y perspectivas, parecen no estar en el centro del debate, muy a pesar de que es mucho lo que se arriesga y se compromete como futuro mediato e inmediato. Siendo un asunto tan serio, acerca de la distribución de la riqueza, se torna subalterno. Esto favorece al Gobierno y su política -y a quienes se benefician de ella-, mientras reciben los aplausos o el asentimiento de los cultores de las ideas económicas que asumen como principio la honra, a toda costa, de los compromisos con los acreedores. No siempre lo fundamental es lo principal. Por lo que, con más razón y dado lo que se ventila, debemos cumplir con aquel principio según el cual, hay que atender lo principal sin descuidar lo subalterno.

Para comprender esto vale recordar una vez más aquello de que la cosa no se presenta como es. Si esto es así en el campo de la naturaleza, no tiene por qué ser distinto en la sociedad humana. Más en el mundo de la política. Se cocina un eventual cambio político, pero de mantenerse la orientación económica expresada en el Presupuesto de ingresos y gastos de 2017, en lo fundamental, nada cambiaría. De allí la gran importancia de profundizar en este asunto.

Partimos por considerar que, luego de la aprobación del presupuesto 2017 por parte de Maduro, se afianzan en Venezuela dos cuestiones que se articulan para dar continuidad a la catástrofe nacional: la política de hambre y destrucción económica, articulada al sostenimiento de la capacidad de crédito del Estado venezolano frente a los acreedores. Así, la dictadura de Maduro y su corte imponen su ley.

Pues bien. No solo Martin Luther King tuvo un sueño. Maduro también lo tiene. El del primero era sublime, de igualdad, de esperanza. El de Maduro es otro. El del Presidente resume la profundización de las diferencias. Sueña Maduro con que el presupuesto de ingresos del Estado venezolano, sea nutrido principalmente vía cargas tributarias a la ciudadanía. Esta perspectiva lo hace sentirse orgulloso. Tanto como el liberal adocenado.
Dichas así las cosas, se coloca en evidencia lo que hemos señalado en el sentido de que en Venezuela se recurre al sainete para arrodillarse frente a la oligarquía financiera internacional. Seguramente por la herencia del teatro trágico, los griegos tuvieron que transitar por un período en que reinó el pánico, luego del cual vino la tragedia. Varias noches en vilo, referendo mediante que fue burlado por Alexis Tsipras, hasta llegar a un “acuerdo” con la Troika, lleva a la aplicación de un plan de ajustes de los más criminales en la historia de la economía mundial. Los venezolanos, dados a otro espíritu, nos vemos envueltos en una farsa, nutrida por la fraseología socialista, mientras se aplica un ajuste tan criminal como el griego, pero con el piquete de la inflación y el discurso contra la "guerra económica".

El “paquete” en desarrollo le permite al Gobierno disponer de los dólares obtenidos por el negocio petrolero y ahora los que obtenga con la subasta del arco minero, para pagar la deuda contraída con chinos, principalmente, y otras potencias imperialistas. Un resultado similar al alcanzado en Grecia. Seguramente les ganamos a los griegos en colas para comprar productos y en la delgadez generalizada de nuestra gente, mientras competimos en pobreza. Así, el sainete termina en tragedia.

¿La evidencia? El Presupuesto 2016 y 2017

Maduro cumple muy bien su papel. Aquello del legado de Chávez sigue viento en popa (¿o en copa?). Cumple con la política en favor de la oligarquía, importadores y banqueros, y otros beneficiarios del régimen, con discurso antiimperialista. Esto se expresa en que los ingresos alcanzados para julio de 2016 le permitieron al Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) superar la meta anual de recaudación en 295 mil millones de bolívares al llegar a Bs. 1 billón 495 mil millones de bolívares. La meta del período anual se fijó en principio en cerca de Bs 1 billón 200 mil millones. Ingresos que están destinados a financiar el 70% del presupuesto ordinario de la Nación. Para finales de año, probablemente superará el 75%.
En el presupuesto de ingresos para 2016, se contempló alcanzar 1,2 billones de bolívares en impuesto y tributos. Pero lo alcanzado supero la meta. Desglosados en Impuesto Sobre la Renta-Otras Actividades, por 282.818 millones; Impuesto Sobre la Renta a Otras Personas Jurídicas: 267.848 millones; Impuesto Sobre la Renta a Personas Naturales: Bs 14.970 millones; Impuesto al Valor Agregado (Neto): 704.640 millones; Importaciones Bs 114.898 millones; Licores 32.112 millones; Cigarrillos 55.395 millones e Impuestos Varios 5.704 mm. Se desprende que alrededor del 73% de los ingresos provienen de IVA y tributos a cigarrillo y licores e impuestos a las personas. La recolección de los tributos internos superó al cierre de julio en 247,83 %, el objetivo planteado por el organismo, puesto que ésta se ubicó en Bs 266,09 millardos, cuando la recaudación establecida para el séptimo mes del año era de 107,36 millardos Bs.

En medio de la espiral inflacionaria, esto se traduce en que superamos con creces las metas de los ingresos para cubrir los gastos ordinarios y buena parte de lo correspondiente al pago de deuda pública.

Aumenta la inflación, aumenta la recaudación vía tributos. Esto es, financiamos con el bolsillo de los asalariados y consumidores los gastos corrientes que no cubren satisfactoriamente las demandas de los venezolanos, dado el deterioro del signo monetario. De allí que se cumpla la máxima según la cual la inflación se convierte en el peor impuesto estatal. Es el más regresivo. El impuesto sobre la renta del empresario, por su parte, tiende a ser descargado en el comprador. En cualquier caso, es extraída de la plusvalía capitalista que saca el dueño de los medios de producción del proceso de trabajo.


Ahora bien, el sueño de Maduro se acerca más a ser cumplido en 2017 ya que el 83% del presupuesto fijado en 8,4 billones de bolívares, se recaudará por la vía impositiva. Seguramente se complementará con el aumento de la gasolina, incremento del IVA e impuestos al débito bancario, de licores y cigarrillos y de trámites públicos. Asimismo, la aproximación a sincerar el precio del dólar, también dejará lo suyo. Pero, sobre todo, la inflación incidirá favorablemente en el incremento de la capacidad recaudadora, tanto como en el sostenido en 2016.
Vistas así las cosas, el Gobierno madurista seguiría fiel al legado de Chávez al contar con las condiciones que le permitirían, como al difunto, honrar la deuda como lo ha hecho hasta ahora, ahorcando a las grandes mayorías. Mientras cubrimos el presupuesto de ingresos para los pagos de las partidas ordinarias con los impuestos, el IVA principalmente, claro está, los dólares del negocio petrolero y minero, irán para honrar compromisos de deuda.

Ajuste salarial para favorecer a la empresa

La recaudación de 2016, muy superior a las metas establecidas, le permite al Gobierno producir una compensación al salario y al bono de alimentación. Lo que motiva, una vez más, la diatriba encendida en torno de que los aumentos salariales conducen a una mayor inflación, o no. Tanto ha calado esta especie que recientemente un amigo señaló públicamente que los más perjudicados con estos incrementos salariales son los empresarios. Difícil que alguna gente perciba la esencia de estas cosas en medio del bombardeo ideológico del pensamiento económico axiomático o dogmático. Dice el dogmático: los aumentos salariales generan inflación. Es como recitar cualquier oración de la Torá, el Corán, o la biblia cristiana.

Sucede que la inflación, además de ser un impuesto al bolsillo de la gente, también conduce a una caída de la capacidad de demanda social. Circunstancia que no estimula la oferta de bienes y servicios que afectan los márgenes de ganancia de los empresarios. Luego, al llegar a un nivel que afecta tanto la demanda como la oferta, el ejecutivo se ve en la imperiosa necesidad de compensar la caída bajo la figura de aumento del salario mínimo.

Resulta que primero se produce la inflación. Luego debe ser compensada la caída de la capacidad de demanda. No es que se alcance nuevamente el poder adquisitivo previo, sino que se busca compensarlo para así elevar un tanto la demanda social para con ello estimular la oferta de bienes y servicios y no poner en riesgo a la empresa.

El empresario, junto a la debida previsión que toma, o debe tomar, al obtener mayores beneficios, descarga parte del incremento del costo de producción en el precio. Eso explica por qué en estas circunstancias el empresario puede beneficiarse, sobre todo aquéllos más competitivos, que han logrado mayor centralización de capitales.

Más tiempo vive el empresario sin el trabajador que el trabajador sin el empresario, lo que lleva a una relación de sojuzgamiento que se expresa en la baja del salario real muy a pesar de lo cual el trabajador se mantiene en la empresa. Son muchos los casos en los cuales el empresario, bajo el argumento de la situación inflacionaria, aprovecha para restarles beneficios a los trabajadores. Además, las empresas más competitivas aprovechan la circunstancia para alcanzar mayores niveles de centralización, siendo el emblema de esta afirmación el crecimiento y desarrollo de empresas Polar.

Inflación para Dummies

Alguien se preguntará, ¿por qué puede obtener mayores beneficios con inflación? La respuesta es sencilla. En el lapso entre un ajuste salarial y otro, con inflación, al no haber ajuste diario, está pagando menos en salarios y obtiene más dinero por la mercancía al aumentar precios por inflación, que sí puede variar diariamente.

Ciertamente también se produce un incremento de los precios de los medios de producción que requiere el empresario para el proceso de trabajo. Solo que el beneficio que obtiene siempre será mayor al descargar el incremento de estos costos en el precio de realización, manteniendo el salario del obrero hasta el nuevo ajuste, que en el caso venezolano dura unos cuantos meses, motivado por la inflación. Ese incremento de la ganancia capitalista debería servir para la conformación de un fondo ante un nuevo ajuste. Esto es así, sobre todo cuando hay presión de demanda y una elasticidad relativamente baja. En otros países los lapsos para aumentos generalizados son aún mayores. Regularmente un ejercicio fiscal cuando la inflación se aproxima a cero o es baja.

Al empresario le conviene estos ajustes salariales por dos razones. En primer lugar, para que aumente la capacidad de demanda. En segundo lugar, habida cuenta de que el ajuste no eleva el salario real, la tasa de explotación tiende a ser cada vez mayor. Sumemos que estos ajustes repercuten en una tendencia a la bonificación del salario que a la postre beneficia al empresario. Un adicional que saluda la empresa y el economista. De allí que el Gobierno deba aprovechar la circunstancia de la recaudación alcanzada para realizar el ajuste. Para nada interesan las condiciones de reproducción de los trabajadores y su familia como sí una demanda que no arriesgue el beneficio del empresario.

Así, la caída del poder adquisitivo del salario, va pareja al incremento de la recaudación del Seniat. Recaudación que permite mantener la capacidad de crédito de la República al poder honrar buena parte de los compromisos con los acreedores, mientras descarga en la gente el peso principal para la configuración del gasto público.

A su vez, el Ejecutivo busca renegociar buena parte de la deuda con China (más de 50mm de dólares) y Rusia para disponer de más recursos en medio de un clima político en el cual la salida de Maduro luce como tendencia dominante. También la negociación, canje mediante los bonos de Pdvsa, le permite a la empresa bajar la presión momentáneamente aunque coloca en prenda a Citgo. El vencimiento de los bonos colocado para 2020 a una tasa de 8,5% se convierte en un jugoso negocio para los acreedores.

El objetivo inmediato del Gobierno es alcanzar alguna recuperación económica y recrear su capacidad para sembrar fe, apostando al incremento de los precios del crudo y obtener recursos tras la venta de riquezas mineras. Lo que supone sostener el papel de Venezuela en la división internacional del trabajo, por lo que seguiríamos siendo demandantes de bienes finales provenientes de economías más desarrolladas, principalmente Chinas, estadounidenses y brasileñas.

En este contexto, los trabajadores deben levantar como nunca la consiga de aumento del salario real. El desenlace de la situación política parece cercano. Ante la perspectiva de una transición este asunto adquiere mayor relevancia. Recordemos que los economistas de distintos signos políticos coinciden en la necesidad de seguir profundizando el ajuste adelantado por el Gobierno hasta alcanzar las metas que buscan los acreedores y que son el sueño de Maduro. A saber, desvalorización de la fuerza de trabajo como resultado de descargar el peso de la crisis en sus bolsillos, cuya mejor evidencia nos la brinda el Seniat; mantener la capacidad de crédito de la República mientras se honran los compromisos con los acreedores y se subastan riquezas nacionales inconmensurables. Así, el asunto de las luchas por la defensa del salario resultan de principios frente a cualquier salida a la crisis venezolana.

Dr. Carlos Hermoso

Caracas, 31 de octubre de 2016

jueves, 27 de octubre de 2016

#RebelionMagisterial: El viernes 28 de octubre, ¡PARO NACIONAL! Y el miércoles 2 de noviembre vamos al ministerio por el 17%


Proclama del MESR: Ante la dictadura, los educadores nos rebelamos

La educación democrática, científica, gratuita y de calidad por la que el magisterio venezolano ha luchado, requiere, para su realización, el estado y forma de gobierno previsto en los principios fundamentales establecidos en los artículos 1 al 7 de la Constitución Nacional.

Es decir, un estado “libre e independiente”, que propugna como valores superiores, “la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la ética, el pluralismo político, la preeminencia de los derechos humanos y respetuoso del ejercicio democrático de la voluntad popular”. En consecuencia –dice la Constitución- un gobierno “democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables”

La realidad fáctica del país es que el actual régimen devino en dictadura al apartarse de estos principios y fines que nos hemos dado los venezolanos, para así tener una sana y civilizada convivencia ciudadana en procura de construir la “sociedad justa, amante de la paz”, en su búsqueda por alcanzar la “suprema felicidad, el bienestar y la prosperidad para todos.

El establecimiento de facto de un Estado y forma de gobierno dictatorial queda al descubierto y enseña su verdadero rostro al someter al pueblo y sus trabajadores al hambre, la miseria, la pobreza, el desempleo, los bajos salarios, el alto costo de la vida, la inflación, el desconocimiento de los derechos laborales y las convenciones colectivas, la violencia social ejercida por el desborde de la delincuencia sin control; la institucionalización de la corrupción en casi todas las instituciones públicas, la falta de autonomía del resto de los poderes del Estado, la violación de los derechos humanos y la impunidad.

Pero frente al descontento y la protesta popular para exigir la restitución de los niveles de vida dignos y el respeto al estado de derecho, de justicia social y las libertades democráticas y políticas a las que tenemos derecho todos los ciudadanos, el gobierno del presidente Maduro ha respondido con la represión generalizada e indiscriminada, conformando un aparato represor que incluye entre otras instituciones, al poder judicial, las fuerzas armadas y hasta el poder electoral como brazos ejecutores de esta represión y cercenamiento de derechos humanos fundamentales.

El desconocimiento del derecho al voto, al sabotear la realización del referendo revocatorio para este año, así como la anulación de las facultades constitucionales de la Asamblea Nacional por parte del gobierno, terminan de confirmar lo que ya era un proceso dictatorial en desarrollo. Ante este dramático momento del país, el papel del magisterio venezolano no puede ser otro que el de colaborar y contribuir en el restablecimiento de la Constitución Nacional y de los derechos humanos; en especial cuando el artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos nos dice que el pueblo no puede ser sustituido por nadie y debe ser protagonista conciente del cambio.

La vigencia de nuestros derechos civiles, económicos, sociales y políticos; la realización de una educación democrática, científica, gratuita y de calidad, son irrealizables mientras persista el estado y forma de gobierno dictatorial en que mutó el régimen del Presidente Nicolás Maduro. En este sentido, llamamos a todos los docentes del país a incorporarse masivamente a la jornada del 26 de octubre denominada la Toma de Venezuela, para así restituir la democracia conculcada por la dictadura de Nicolás Maduro. 

¡Educador, rebélate contra la dictadura!

¡La clase del 26 de octubre es la Toma de Venezuela!

¡El revocatorio en la calle es Democracia Popular!

¡La lucha por la democracia es en la calle!

¡El magisterio luchando también está educando!

MOVIMIENTO DE EDUCADORES SIMÓN RODRÍGUEZ

sábado, 15 de octubre de 2016

REBELION MAGISTERIAL: Sitraenseñanza Miranda se incorpora a la defensa del salario y la Contratación Colectiva y llama a la protesta de calle

Convocamos a todos los docentes del estado Miranda a la protesta de calle para exigir al Gobierno Nacional los recursos financieros dirigidos cancelar las deudas de los educadores mirandinos. Asimismo,  rechazamos la reciente decisión del Ministro de Educación de desconocer el contrato colectivo al no cancelar para octubre de 2016 el 17% de ajuste salarial y el 25% para febrero del 2017. Esta situación afecta a TODOS los educadores mirandinos (nacionales, estatales y municipales), y obliga a  salir a la calle TODOS los docentes para defender nuestros derechos.

En este sentido, Sitraenseñanza-Miranda, se suma a la JORNADA NACIONAL DE PROTESTA Y PARO NACIONAL DE 24 HORAS PARA EL JUEVES 20 DE OCTUBRE, convocatoria realizada por las Federaciones Nacionales. El día jueves será un paro activo. En las zonas de Valles del Tuy, Barlovento, Guarenas-Guatire, se harán trancas en las entradas de las ciudades de esos sectores. Los Altos Mirandinos y Zona Metropolitana serán convocados al MINISTERIO DE EDUCACIÓN, donde se realizara una manifestación conjuntamente con los docentes de Caracas. Nuestra dirigencia municipal y regional se debe responsabilizar de esta CONVOCATORIA, por lo cual se exhorta a todos los dirigentes a difundir este mensaje a todos nuestros afiliados, a los representantes, comunidades y autoridades educativas de cada zona.

¡LOS MAESTROS DE MIRANDA VAMOS  PARA LA CALLE POR NUESTROS DERECHOS!

¡REBELIÓN MAGISTERIAL EN DEFENSA DE NUESTRO SALARIO Y EL CONTRATO COLECTIVO!


SINTRAENSEÑANZA MIRANDA


Solidaridad de la Confederación de Trabajadores de Venezuela con el magisterio venezolano


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El Comité Ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Venezuela se hace solidario con la justa lucha de las organizaciones sindicales que agrupan a los trabajadores de la educación por la defensa de sus reivindicaciones socio-laborales y ante la arbitraria posición del Ministerio del Poder Popular para la Educación de desconocer la Primera Convención Colectiva de Trabajo y en especial la cláusula n° 62 de dicha convención, donde se pretende homologar los aumentos correspondientes al 1° de octubre de 2016 y a lo convenido para febrero de 2017 con el incremento del Decreto Presidencial que se expresa en el cincuenta por ciento (50%) de aumento salarial de fecha 1° de septiembre de 2016, así como otros conceptos que inciden en el salario de los y las trabajadores /as de la enseñanza.

Reclamamos del gobierno nacional y en especial del Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPPE) una inmediata rectificación a tal pronunciamiento, que se deduce se da como consecuencia del desconocimiento de las normas jurídicas que rigen la material así como de la realidad socio-económica que actualmente sufren los educadores venezolanos y a la vez les exigimos reconocimiento a las disposiciones legales existentes.

“ Los Derechos adquiridos son irrenunciables ”


COMITÉ EJECUTIVO DE LA CTV

jueves, 13 de octubre de 2016

El magisterio se va para la calle a luchar por su salario

Tal como lo denunciamos el pasado viernes 07 de octubre, fue confirmada oficialmente, en una reunión efectuada el 11 de octubre entre la parte sindical y el Director de Gestión Humana del MPPE, la negativa del gobierno a cancelar no solo el 17% sino también el venidero aumento contractual de febrero del 2017 del 25%, con el peregrino y temerario argumento que éstos ya fueron incluidos en el aumento general de 50% decretado por el ejecutivo nacional el pasado mes de septiembre.

El gobierno de Maduro hace un absurdo y bárbaro desconocimiento de la cláusula 62 de la Convención Colectiva Única y Unitaria. Dicha cláusula establece el siguiente cronograma de aumentos de sueldos y asignaciones de todos los trabajadores de la enseñanza, activos y jubilados, a saber: 17% en octubre 2016 y 25% en febrero 2017. La consecuencia de esta negativa gubernamental es que no se reflejará la incidencia salarial de este aumento contractual negado por el gobierno en los aguinaldos de este año ni en el bono vacacional, semana de ajuste salarial, aguinaldos del año 2017 y prestaciones sociales para los docentes que se jubilen a partir de la presente fecha. Dejar pasar este exabrupto significaría darle luz verde al patrono para que continúe desconociendo el resto de los beneficios laborales, sociales y económicos ya conquistados. 

Desde el MESR hacemos un llamado a los docentes activos y jubilados, dependan del presupuesto nacional, estadal y municipal, a rechazar contundentemente esta acción patronal, que al mejor estilo de los regímenes facho-dictatoriales, pretende alterar unilateral y arbitrariamente los acuerdos de carácter obligatorio y de inmediato cumplimiento, como son las cláusulas firmadas en una Convención Colectiva de Trabajo, que la convierten en ley entre las partes. De igual manera, se vulneran los principios laborales constitucionales y legales a la equidad, igualdad, justicia social y solidaridad; la intangibilidad y progresividad de los derechos y beneficios laborales, por lo que no pueden sufrir desmejoras ni son renunciables por parte del trabajador.

Pero no sólo el gobierno viola el aumento salarial del 17%, también desconoce el derecho a la salud cuando no cumple con el HCM y de hecho elimina este servicio; el derecho contractual al plan de suministro de alimentos y el derecho al Cesta Ticket de alimentación a los educadores jubilados y pensionados. 

Estos motivos son más que suficientes para que los educadores se activen y declaren en emergencia para evitar sea consumada esta nueva agresión del gobierno y su ministro de Educación, quien aplica las mismas recetas económicas neoliberales y de flexibilización laboral que tanto criticó en el pasado y tanto daño han hechos a los trabajadores de Venezuela y el mundo, pues las mismas traen mayor explotación al trabajador y menos beneficios sociales. Que la crisis económica la pague el gobierno y no los trabajadores.

Está conducta del gobierno también es otra razón para que el magisterio venezolano se incorpore a la lucha por la salida de Maduro del poder, por cambiar este régimen a todas luces dictatorial e iniciar la Reconstrucción Nacional. En este sentido, exhortamos a los docentes a incorporarse a las actividades para lograr el cambio político en Venezuela, para lo cual se hace necesario la organización de base y autónoma. Es necesario entonces conformar los Comités de Docentes por el Revocatorio en cada plantel y así impulsar iniciativas orientadas a salir en el 2016 de este desastre que vivimos los venezolanos y que los educadores sufren de forma palparia. 

Asimismo, llamamos a todo el magisterio venezolano a sumarse e incorporarse desde este momento a las acciones convocadas por las organizaciones sindicales de los educadores, tales como la realización de asambleas generales en cada escuela o liceo para este jueves 13 y viernes 14 de los corrientes; pancartazos, tomas de plazas, piquetes, pupitrazos, clases magistrales en las calles, visita a los medios de comunicación, campaña de denuncia por las redes sociales, volanteos e información a los padres y representantes. 

Todo el magisterio a incorporarse masivamente a la gran JORNADA NACIONAL DE PROTESTA DEL JUEVES 20 DE OCTUBRE anunciada por las organizaciones sindicales. 

¡Organicemos por centro de trabajo los Comité de defensa de la Convención Colectiva!

¡Informemos a los padres y representantes las violaciones contractuales de parte del MPPE!

¡Organicemos y participemos en todas las acciones sindicales!

!Conformemos en cada plantel un Comité por el Revocatorio!

¡El magisterio unido jamás será vencido!

¡Solo la lucha nos dará lo que el patrono niega!

¡Educador, incorpórate a la lucha!

HACIA LA JORNADA NACIONAL DE PROTESTA DEL 20 DE OCTUBRE



MOVIMIENTO DE EDUCADORES SIMON RODRIGUEZ