domingo, 19 de febrero de 2017

Maestros, seamos la luz de la nación. A luchar por el cambio político y la restitución de la democracia


El régimen que tiraniza a Venezuela la tiene sumergida en la más cruel descomposición social, en la peor crisis de su era republicana, determinada por el retroceso en el ejercicio de las libertades, en los derechos civiles y políticos, por la profundización de la pobreza, el hambre, la miseria, la impunidad y la inmoralidad. Una crisis que llena de desasosiego principalmente a quienes dependemos de un salario, un sueldo o una pensión.

El despotismo instaurado en nuestro país ha terminado por destruir todo y ha defraudado las esperanzas de los venezolanos. Un gobierno mafioso e incapaz de resolver los problemas del pueblo, que ha estafado al desposeído con su ramplona fraseología revolucionaria, cuya conducta en ningún momento ha estado orientada a buscar  la libertad del oprimido, sino tener mayor control y poder para mantener la opresión.

Ante la exigencia de mejores condiciones de vida y de justicia social, el gobierno del presidente Maduro ha respondido con la represión generalizada e indiscriminada, conformando un aparato represor que incluye todas las instituciones del estado, principalmente el Poder Judicial, las Fuerzas Armadas y hasta el Poder Electoral, como brazos ejecutores de esta represión y del cercenamiento de derechos humanos fundamentales.

Las orientaciones gubernamentales han pretendido colocar a la educación al servicio de un partido, para así mantener el control político de toda la población, utilizando la estética del mesianismo y el bolivarianismo.

En esta línea de acción, han caotizado y destruido el sistema educativo venezolano, sus principios democráticos y la escuela. Han desprofesionalizado la carrera docente, empobrecido y mancillado las condiciones de trabajo, las condiciones de vida y la dignidad del maestro venezolano. La educación es el reflejo de lo que es el actual gobierno venezolano. 

Por esto es urgente un cambio político en nuestro país, que transforme el actual estado de cosas y que borre la desgracia en que se ha convertido vivir y educar en Venezuela. Que reconstruya desde los cimientos una nueva república con una nueva ética ciudadana.

El magisterio venezolano aspira que la educación sea un factor importante en la transformación productiva, por eso debemos conquistar una educación democrática y científica. Un sistema educativo que tenga las condiciones materiales para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea óptimo. Los maestros anhelamos una carrera docente digna, que contribuya con desarrollo material y espiritual de quienes cumplimos con la noble labor de educar a nuestro pueblo. Para ello se requiere un gobierno de plenas libertades democráticas, de igualdad, de justicia y bienestar. En fin, un estado soberano e independiente, que responda al interés nacional, que fomente una democracia participativa, protagónica, electiva y de mandatos revocables.

El momento que vivimos le exige al magisterio retomar su papel de protagonista de la lucha por el cambio. Por eso el educador debe decidirse a acompañar este deseo del pueblo y así la fuerza transformadora será mayor.

Desde el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez llamamos a impulsar y producir el cambio político que abra los caminos a una educación para el desarrollo nacional. Convocamos a que en cada institución educativa, en cada lugar de trabajo se realicen asambleas para organizar a los colegas, a los empleados y obreros, a los estudiantes y sus representantes. Que las asambleas sean la expresion primigenia de una nueva democracia, la semilla de un nuevo poder. Que la participación de todos en cada liceo, en cada escuela y colegio resuma un gran movimiento nacional que oriente al país por el sendero de la lucha para la felicidad. Que sea el magisterio la luz de la nación

Convirtamos en acción una vieja consigna que brotó de la lucha magisterial: ¡la clase de hoy la damos en la calle! Convirtamos la calle y las asambleas en espacios de democracia, de protagonismo de base, de civismo al lado de la fuerza popular.

¡Por una educación democrática y científica, abajo la dictadura!


MOVIMIENTO DE EDUCADORES SIMÓN RODRÍGUEZ

martes, 14 de febrero de 2017

Docentes jubilados alertan ante anuncio de pago de prestaciones sociales


La Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados Unidos de la región capital (Caracas, Miranda y Vargas) fijamos posición ante el nuevo anuncio del pago de las prestaciones sociales a los trabajadores de la educación por parte del gobierno nacional.

Nos declaramos en alerta por cuanto los pagos deben ser sobre la totalidad de la deuda que aún mantiene el Estado con los trabajadores de la educación. No es solo el pago de las prestaciones sociales, también el gobierno debe cancelar los intereses de mora que nunca ha cancelado a ningún trabajador desde el año 2000 hasta la fecha. Igualmente, debe pagarle a todos los trabajadores de la educación que introdujeron recursos de reconsideración ante los pagos chucutos e incompletos de sus prestaciones en años anteriores y las diferencias por errados cálculos. Se han dado casos de docentes con 30 años de servicio y posgrado que cobraron el año 2014 10.000 Bs de prestaciones sociales. El MPPE ha hecho caso omiso de estos reclamos de miles de docentes jubilados a quienes se les ha penalizado por partida doble. 

Por otro lado, el monto de 25 millardos difícilmente pueda alcanzar para pagarle a todos los jubilados desde el 2007 hasta el 2015, quedando aún fuera los del año 2016. Con este monto el gobierno pretende solventar la situación de pagos tardíos a 46.516 trabajadores docentes, administrativos y obreros por concepto de prestaciones, egresados por renuncias, destitución, remoción y fallecimiento.

No hay justicia social con los trabajadores jubilados y pensionados cuando el Estado es moroso y negligente, ya que se cuentan por miles los trabajadores que han fallecido esperando el pago del fruto de su trabajo de toda una vida. Cobrar las prestaciones sociales devaluadas y sin los intereses de mora no es justicia y el daño patrimonial causado al jubilado y pensionado es irreparable, más grave aún ante esta situación de alta inflación, escasez y devaluación del signo monetario que convierte estas prestaciones, que comenzaron a cancelarse a 2000 trabajadores de la educación, en sal y agua, pues no alcanzan en el mejor de los casos para adquirir ni siquiera una moto usada.

Por tanto, exigimos al MPPE:
  1. La cancelación de la totalidad de los pasivos laborales y no solo una parte de ellos. ¡Pago de los intereses de mora ya!
  2. Le sean canceladas las diferencias de las prestaciones adeudadas a quienes se les calcularon erróneamente. ¡Respuesta ya a los recursos de reconsideración!
  3. Entrega inmediata del documento de finiquito para todos los trabajadores jubilados que aún no se les ha consignado.
  4. Habilitación en cada Zona Educativa y el MPPE de una oficina especial para atender los reclamos y recibir los recursos de reconsideración que realicen los trabajadores de la educación por inconsistencias y pagos incompletos en sus prestaciones sociales.
  5. Sean atendidas las Asociaciones y Organizaciones de Jubilados y Pensionados que planteen situaciones colectivas de sus asociados por ante las oficinas de Recursos Humanos y Prestaciones Sociales de las Zonas educativas y del MPPE.

Por la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados Unidos de la región capital (Caracas-Miranda-Vargas):

Pedro García, Presidente; Yoelis Eligón, Vice-presidenta; Marlene Jorge, Sec.de Organización; Mary Martínez, Tesorera; Areani Bruzual, Sec. de Actas; Diany Parra, Sec. de Salud y Bienestar social; Eulogio Figuera, Sec. de reclamos; Gabino Rojas, Sec. de información y Orlando Gil, Sec. de Recreación.


¡Educadores jubilados, de rodillas nunca, en pie de lucha siempre!

sábado, 14 de enero de 2017

A propósito del comunicado del Ministro de Educación Elías Jaua.


Lamentable el asesinato de la profesora Luisa Cesar en manos del hampa. Otro hecho que enluta nuevamente al magisterio. Esto pasa ahora con cualquier ciudadano de pueblo. Esta vez le tocó a una maestra, a una pedagoga. Desde el  Movimiento de Educadores Simón Rodríguez expusimos  nuestra solidaridad magisterial para con sus familiares y compañeros de trabajo. 

Quiero compartir  una reflexión muy sincera sobre el comunicado oficial del nuevo Ministro de Educación, Elías Jaua. 

Desde que decidí ser educadora, en el camino me topé con la pedagogía de la esperanza y desde ese momento creí que era la vía para encontrarme con la pedagogía del oprimido y así buscar la práctica de la libertad. Pero señor ministro Jaua, su comunicado deja claro que durante los 17 años que tiene usted y  su partido gobernando Venezuela, la educación aun no ha encontrado la libertad del oprimido. 

Usted sería el séptimo Ministro de Educación comprometiéndose con la convivencia, la paz y la vida. Pero es precisamente en nuestras calles, liceos y escuelas donde usted y su gobierno no han estado comprometidos realmente con la pedagogía de la liberación del oprimido, ni con la paz, ni con la vida. 

Ministro Jaua, lo que hay en nuestras escuelas y liceos es violencia escolar y lo que usted expone en su comunicado ya otros ministros  lo han dicho, utilizando la misma partitura.

Por cierto, vienen a mi mente dolorosos hechos que el magisterio ha pasado.  Recuerdo lo que sucedió con un grupo de colegas docentes en Barlovento, cuando la delincuencia desatada  robó las bolsas de comida a maestros que venían caminando en la madrugada sin ninguna seguridad policial. Viene a mi mente también el fallecimiento de la colega del estado Apure Luisa Blanco, quien no encontró seguridad social a pesar de que es un derecho y murió con su hijo en el vientre. Recuerdo el asesinato de la colega jubilada del estado Yaracuy, profesora Ana Teresa Carreño.

Le invito ministro Jaua a que investigue en la UE Gran Colombia, centro piloto educativo de la "educación bolivariana", la situación de inseguridad con que trabajan los docentes de esa institución. Investigue  un sin fin de situaciones que reflejan la crisis y la  descomposición social en que está sumida Venezuela desde hace 17 años.

No basta con un comunicado oficial señor ministro, el mismo no va a resucitar a los inocentes ciudadanos que han perdido su vida por esta crisis económica, social, de valores, de ética y de ciudadanía. De lo que si estoy segura es que el país y su educación necesitan urgente una reconstrucción. Y ahí estaremos los docentes que estamos empeñados en seguir luchando por la liberación del oprimido. 

Profesora Raquel Figueroa

El Magisterio Mirandino de luto por el asesinato de la Maestra Luisa Cesar.

Impotencia, rabia y dolor es lo que sienten los colegas de la profesora Luisa Cesar, asesinada esta mañana (jueves 12E 2017) frente a su centro de trabajo: la Escuela Bolivariana nacional ·Ricardo Montilla", ubicada en la urb. Vicente Emilio Sojo de Guarenas, Municipio Plaza del Estado Miranda. La colega se disponía a bajar de su vehículo y fue sorprendida y sometida presuntamente por un delincuente solitario, quien al intentar despojarla del mismo y no lograrlo, le hizo un disparo en el cuello dejándola gravemente herida. El delincuente huyó a pie por la terraza A de la citada urbanización. Luisa César no tuvo suerte y al ser trasladada al seguro social, falleció lamentablemente.

Alegre, cordial compañera y colaboradora, fueron rasgos distintivos de su personalidad, hasta hace un año era la responsable del Programa de Alimentación en el plantel y gozaba del aprecio de toda la comunidad educativa. Deja dos hijos en edad adolescente, su esposo y una familia consternada.

 

Esos fueron los hechos. Pero detrás de esta nueva muerte que enluta a sus familiares (Luisa Cesar era oriunda de Upata, estado Bolívar) y a sus compañeros de trabajo, está la realidad de un Estado y un gobierno que dejó a sus ciudadanos a merced del hampa desatada e incontrolada. Una muerte que pudo ser evitada si los organismos policiales cumplieran con su deber de patrullar las adyacencias de la zona, que se convirtió desde hace años en zona roja. Al lado de la Escuela Ricardo Montilla funciona la sede de la UNEXPO y el año pasado fue violada una alumna de esa universidad y después de las protestas que desarrollaron los estudiantes y profesores de la misma, la Policía de Guarenas colocó un punto de control a 300 metros de la escuela y la UNEXPO, y con el pasar del tiempo la presencia policial se tornó intermitente, a veces se colocaban dos policías a platicar. Pero esta mañana, cuando asesinaron a Luisa Cesar, la policía brillaba por su ausencia. 

 

En 2013, se anunció con bombos y platillos una nueva política de seguridad que consistía en crear zonas de paz donde no entraba la policía y los colectivos velarían por la seguridad en las mismas. Se cambió el esquema represivo contra el hampa por una concepción humanista y preventiva. Se retiraron los policías escolares, se retiraron los módulos cercanos a los centros escolares con la excusa que eran contraproducentes y otras medidas que hoy, como balance podemos denunciar que han sido un fracaso total, medidas éstas que fue aprovechada por la delincuencia para aumentar sus crímenes en contra de la ciudadanía indefensa. Los malhechores se sienten guapos y apoyados por las autoridades y los resultados están a la vista, una escalada impresionante de asesinatos y todo tipo de delitos. 

 

Desde el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, denunciamos este vil asesinato que enluta al magisterio y hacemos responsable al gobierno y el estado por las desacertadas y fracasadas políticas de seguridad que en vez de llevar paz y tranquilidad a sus ciudadanos, lo que han hecho es darle luz verde a la delincuencia para que operen con total impunidad contra la sociedad. 

 

Nuestra colega docente cumplía con el deber de enseñar a los niños de la patria y por cumplir con su responsabilidad de atenderlos, fue sorprendida por un delincuente que probablemente sentía que su zona de paz era su mejor guarida para delinquir sin que nada ni nadie le perturbara. 

 

Hacemos un llamado a todo el magisterio a que se expresen en contra de la inseguridad y las nefastas consecuencias de una política de seguridad equivocada y fracasada que está  diezmando lo mejor de nuestra población. Que este luto sea de reflexión y acción para exigir al gobierno y el estado que resguarden nuevamente nuestras escuelas y liceos, para que los niños y docentes puedan cumplir en paz el sagrado derecho a la enseñanza. 

 

 

Movimiento de Educadores Simón Rodríguez

jueves, 24 de noviembre de 2016

Análisis del Diseño Curricular: caracterización y naturaleza política e ideológica de la Educación Bolivariana

En el marco de la XIV Convención Nacional de la Federación Nacional de Profesionales de la Docencia-Colegio de Profesores de Venezuela (FENAPRODO-CPV), el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez —como un aporte para el enriquecimiento del debate— les presenta a los delegados de dicha convención, a los sindicatos filiales, a sus afiliados y al magisterio en general, un análisis de los aspectos característicos de las políticas educativas de los últimos doce años, que en esencia lo que han hecho es mermar la educación democrático y científica.

Estamos en un momento en que al Magisterio, en combinación con su quehacer sindical, le corresponde promover la creación de espacios para el debate y la organización en defensa de la educación. Es un deber para las estructuras sindicales contribuir a que educadores, estudiantes, representantes y ciudadanía en general tomen conciencia de la urgencia de reconstruir el país que contemple como uno de principales puntos el logro de una educación democrática y científica. Con ese objetivo proponemos estas ideas.

Algunas consideraciones generales

1. Entrar en el análisis del diseño curricular nos hace recurrir a una afirmación de Carlos Marx: “La manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría”. En ese sentido, el análisis del tema en cuestión debe concebir un estudio con un claro rigor científico y agudeza política que nos lleve con eficacia a definir lo que dará al traste con las verdaderas intenciones y objetivos de la educación bolivariana. Pensamos que la única manera científica de formular una crítica al proyecto educativo bolivariano es precisamente a partir del propio método histórico-dialéctico, para así ubicar la esencia del proyecto educativo bolivariano. Desde esta óptica, hacemos la crítica a algunas afirmaciones y consideraciones filosóficas acuñadas tanto en los discursos como en los cambios del ordenamiento jurídico: Ley Orgánica de Educación (2009), Plan de la Patria, la Resolución 058, al igual que en los textos escolares Bicentenario y en la Constitución Ilustrada.

En general la estética en las categorías presentadas en el nuevo ordenamiento jurídico y difundidas en la práctica política podemos catalogarlas de farsa, es decir, algo que no existe, o sea “el socialismo” o la búsqueda de él, por lo que era de esperarse que el proyecto pedagógico y el currículo encontraran la misma utilización. Ante esto analizamos la concepción filosófica de “los saberes” como elemento esencial del currículo; pues, basados en este concepto, niegan el criterio de verdad, de ciencia y del propio desarrollo dialéctico. Es decir, el currículo no reivindica la dialéctica como elemento fundamental en la comprensión de la sociedad —en este caso para la supuesta construcción del socialismo o para la cimentación de la conciencia en el conocimiento científico—, sino que por el contario apelan a las corrientes metafísicas.

Debemos ubicar que son las relaciones sociales las que van a determinar en última instancia la naturaleza de los cambios jurídicos que se implementan en Venezuela; que sin lugar a dudas es un país capitalista, donde imperan las relaciones capitalistas de producción. De tal manera que la orientación esencial del hecho educativo, en el marco de las relaciones capitalistas de producción, es reproducir la fuerza de trabajo y afianzar aspectos superestructurales que van a legitimar las relaciones capitalistas de producción, pero en esta circunstancia bajo la mascarada socialista.

2. En ese sentido, los cambios que se realizan son para preservar el orden, escondiéndose en una fraseología revolucionaria, pero que la misma sólo expresa posiciones propias de un oportunismo revisionista de izquierda, que en ocasiones históricas del siglo pasado fue prefacio de los regímenes fascistas en Europa que utilizaron precisamente esas ideas filosóficas y políticas extraídas principalmente del irracionalismo. Una cita del profesor de la UCV Carlos Hermoso, economista y doctor en Ciencias Sociales, nos ilustra sobre esta afirmación: “Entendemos que confirmar la categoría revisionismo de izquierda resulta bastante difícil para los que no han indagado la significación científica del proceso histórica de este hecho. Sin embargo, pensamos que el manejo científico de estos asuntos fuerza a ser lo más rigurosos posible, sin hacer concesiones de ningún tipo. Pero estamos obligados a ubicar los hilos que engarzan esta experiencia con la tradición revisionista e irracional, cuya base material la encontramos en la formación capitalista y más específicamente en las condiciones del imperialismo que ha limitado los avances de las fuerzas socialistas a escala planetaria, circunstancia que, junto a la ideología de la globalización y la influencia del posmodernismo, siembra el escepticismo por todos lados, afianzando una perspectiva filosófica y política que busca «salidas» distintas. Se repite una circunstancia histórica que hace de esta corriente filosófica una alternativa que sustenta diversas experiencias políticas”. En Venezuela para buscar la amplia base social y así poder consolidar una postura política levantan un discurso de izquierda, que hemos insistido que se trata en estos tiempos de una nueva expresión del revisionismo —es decir, de una falsedad en su contenido con respecto a su discurso— que produce una condición déspota en su naturaleza estructural.

3. El despotismo parece ser la categoría que de manera más sustancial caracteriza la naturaleza política del régimen que se centra en el principal factor objetivo de la economía: el recurso petrolero como base material que sustenta dicha tendencia en la sociedad venezolana. De allí, la pertinencia de pasearnos por la base concreta del despotismo antiguo. En la antigüedad la propiedad del subsuelo se realiza mediante un propietario superior que hace suya la efectividad de la propiedad colectiva y en consecuencia el individuo resulta desprovisto de su propiedad y fuerza de trabajo por el déspota, en tanto padre de las entidades comunitarias; en otras palabras, de esta manera la riqueza es apropiada y usufructuada. Ello explica que deban existir formas ideológicas que busquen legitimar las condiciones económicas y la concepción filosófica para mantener el orden social. En el caso de Venezuela, la forma como se expresa el despotismo está claramente inscrita en el revisionismo de izquierda que encuentra sus raíces filosóficas en el irracionalismo, corriente que supone una lógica en el comportamiento político que va más allá de las voluntades y de la cultura de quienes lo asumen. De allí que en Venezuela el poder comienza accionando un proyecto personal, que luego se convierte en una idea mesiánica, mitológica, que expresa la deformación de la historia pero sobre todo la deformación del análisis del desarrollo social y político. Esta práctica política está basada en el engaño y en el fariseísmo. Este vendría siendo el problema más esencial del asunto educativo.

Orientación política de la educación bolivariana

El ordenamiento jurídico, el currículo y la pedagogía deben acogerse a las determinaciones generales que hemos expresado. En ese sentido, el diseño curricular que se implementa asume la concepción política e ideológica que se encuentra en la Ley Orgánica de Educación (2009), que marca el horizonte de la práctica que se ha venido impulsando: la LOE traza el objetivo central de lo que se quiere maximizar en el diseño curricular, el cual forma parte de la misma ofensiva que desde hace tiempo se viene ejecutando como el Diseño Curricular Bolivariano (2007), Adecuación Curricular (marzo 2015), Proceso de Cambio Curricular (septiembre 2015), Orientaciones para el Proceso de Transformación Curricular (julio 2016) y ahora la Transformación Curricular (octubre (2016). Esta reforma educativa anunciada al inicio del año escolar 2016-2017 ya se viene imponiendo de hecho y dicha “transformación educativa” sólo vendrá a remachar un hecho cumplido, que le da estructura curricular a lo que vienen haciendo a través de resoluciones y lineamientos; que pese a ser normas de rango sublegal se han convertido en la verdadera reforma legal del Sistema Educativo; llegando a afectar no sólo el campo académico sino también el laboral.

La orientación fundamental de la política es copar definitivamente todos los espacios del sistema educativo, y consecuencialmente tener la hegemonía, el dominio y el control de la sociedad venezolana.

Tres aspectos fundamentales del despotismo que caracterizan la política curricular

1. Fundamento filosófico. El artículo 14 de la LOE nos expresa claramente cuál es el fundamento del currículo; en él está contenida la filosofía política, el horizonte de lo que se ejecutará en el sistema social educativo para articularlo con el resto de la práctica del sistemas político y económico. Tal como se señala, la educación está sustentada en la doctrina de Bolívar que forjará el nuevo republicano en una nueva república y como añadido enuncia estar abierta a todas las corrientes del pensamiento. Con respecto a este basamento, señalamos que la política es formular un currículo que parta de instruir niños, adolescentes y jóvenes centrándose en una personalidad histórica que sirva de plataforma para impulsar un proyecto de poder y control. Reducir los hechos históricos a la acción de una personalidad, por más relevante que ésta sea, es, en primer lugar, tergiversar el estudio histórico y, en segundo lugar, basándose en este error fundamental, edificar una sociedad sobre un camino desacertado. El doctor Manuel Caballero (2006) hablaba de “la conciencia de la vida de los hombres en colectivo, no del hombre glorioso. De allí que estemos encaminados al culto popular de Simón Bolívar sobre la visión de un nacionalismo fundamentalista”. En ese mismo orden, Germán Carreras Damas (2013) nos señala: “Varias veces hemos hablado de los recursos de la anticiencia en el campo de la historia. Nos hemos referido también a la suerte de segunda religión creada y conservada por la historia oficial, expresada preferiblemente en el culto a los héroes. Así mismo hemos puesto de relieve el peso de la conciencia histórica de nuestro pueblo en la cultura nacional, y hemos subrayado cómo esa hipertrofiada capacidad de vibrar bajo el estímulo de la evocación histórica le ha hecho bueno hasta para manejos de indudable intención antipopular. Mi preocupación es por las temibles consecuencias de la utilización del culto heroico para manipular las aspiraciones políticas de la sociedad; y el haber comprendido que para tal fin había sido instaurado el culto a Bolívar como política de Estado, y no sólo del gobierno, mediante su transformación de un culto del pueblo en un culto para el pueblo”.

Fundamentar la educación venezolana en el ideario de Bolívar es falsear la historia y ubicarla en el marco que nada tiene que ver con lo científico. La primera publicación del Diseño Curricular Bolivariano (2007) ya apuntaba a esta posición que garantizaba la visión mesiánica de Hugo Chávez Frías.

Todo sistema educativo que se base en una visión de represor del conocimiento se convierte en un censor, donde la misma tiene sus raíces en la actitud o filosofía que ejercía la Iglesia en el pasado medieval —recordemos la Inquisición— contra toda doctrina contraria a la oficial. Fundamentó la iglesia esta doctrina en la contemplación a Dios que pregonaba Santo Tomás y que a través de la interpretación de la Biblia la verdad sería revelada, por lo que sólo los intérpretes de la Biblia, es decir, los monjes, podían revelar los designios de Dios, los cuales debían ser aceptados sin apelación por toda la sociedad. Galileo Galilei es un ejemplo de esta censura represiva, cuando sin buscar polemizar con la sabiduría de la Iglesia, sino por simple ejercicio científico, afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol, planteamiento que fue rechazado por la Iglesia y sometido por la represión inquisitorial, y se le obligó a retractarse, so pena de ir a la hoguera, de la que se salvó, pero no así de la cárcel donde finalmente murió, lo que hizo retrasar 300 años los desprendimientos que pudieron haberse sacado de este conocimiento heliocéntrico y no geocéntrico de la explicación del sistema solar.

Es importante destacar que en uno de los tantos folletos publicados por MVR (2001) se afirma que “el bolivarianismo” tiene sus propios intérpretes ya que no todo el mundo puede serlo, que sólo hay uno fiel a quien —decimos nosotros— le ha sido encargado por la providencia ese derecho casi “divino” de interpretar el pensamiento bolivariano, es decir, la élite del partido de gobierno, cuyo máximo líder indiscutible y a perpetuidad fue Hugo Chávez Frías, Presidente de la República para aquel entonces. Esto es lo fundamental, un aparato ideológico reproductor para generar una conciencia enajenada que llevará a la paralización, a la contemplación social y política y consecuencialmente a la incorporación de los niños, jóvenes y a la postre a toda la sociedad al aparato reproductor de las falsas visiones del gobierno, y en extensión de todo el aparato del Estado. Analizando los textos escolares como instrumento reproductor, caracterizamos que ya en 2003 se presentaron los primeros libros de Historia de Venezuela de 8º y 9º grados donde despliegan el norte o el objetivo doctrinario del aparato educativo en la imagen de Bolívar como el mito de la historia venezolana y el papel del MVR como rector de las luchas sociales de Venezuela y los máximos intérpretes de la imagen de Bolívar. Hoy se sigue profundizando esta visión en los textos escolares Bicentenarios.

En una sociedad donde el poder se ejerce totalitaria y autocráticamente, el individuo queda reducido a una masa obediente manejada a través del líder. El hombre por su propia naturaleza es valioso, digno y respetable, pero si pierde estos cimientos se convierte en lo más parecido a un esclavo, pasa a una condición infrahumana. En otras palabras, el objetivo no es buscar la calidad del hecho educativo, no es la felicidad del niño ni el joven en una sociedad de justicia, sino la reducción de su capacidad crítica en función de un proyecto de control social, desfavorable totalmente para la democracia.

Las investigaciones históricas que ha realizado Giovanni Meza, en particular lo expresado en El Olvido de los Próceres (2012), concluyen en que la historia venezolana fue manejada por intereses políticos que ocultaron los verdaderos próceres de la independencia, de allí que la caracterización despótica del sistema político actual es correctamente determinada.

2. Participación protagónica del docente y la comunidad. Sería erróneo asumir la participación ciudadana que establece el régimen sin centrar el análisis en los resortes y fuerzas propulsoras que están detrás. Carlos Marx manifestaba que el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general, por lo que no sería la conciencia del hombre la que determina su ser, sino que es el ser social lo que determina su conciencia. De allí que la participación ciudadana está estrechamente ligada a la naturaleza del sistema de producción y del poder político.

La diferencia de la teoría marxista a la teoría burguesa es que la primera fundamenta que la participación debe descansar en la práctica de la discusión y el sometimiento a consulta de toda la población de los asuntos más importantes, lo que debe manifestarse en todas las formas representativas del poder del pueblo para la superación de la explotación de la fuerza de trabajo, la opresión y el control político. La teoría y práctica de la burguesía en todo el proceso histórico liberal reducen la participación al voto, mientras se concentran en los instrumentos del poder político la toma de decisiones. El ciudadano no participa por intuición. Su participación política se sustenta en una educación en correspondencia con los intereses de la clase que ostenta el poder político, cuando está orientada en función de la legitimación del orden imperante. Por ello, las instituciones de las que dispone la sociedad para educar cuentan con un contenido político adaptado a cada sociedad, a las clases dominantes de cada sociedad. Es decir, el conocimiento de su organización política, de las relaciones políticas, de sus elementos reguladores, la cultura e ideología política, están mediados por una educación concreta.

Lo que estaría pasando con la Resolución 058 es la configuración de nuevos mecanismos de participación para el control del hecho educativo, organizando condicionamientos para el ejercicio democrático e imponiendo visiones filosóficas, históricas y políticas en los procesos. En otras palabras, es buscar domesticar al pueblo. Se pretende entonces con esta política curricular legalizar y darle carácter formal a las instancias que ya el gobierno ha venido implementando no sólo desde los planteles educativos, sino desde las comunidades, específicamente en los sectores populares, cuya práctica se ha centrado en el desarrollo de las líneas ya trazadas por el poder político central que nada tienen que ver con el ejercicio protagónico de las clases desposeídas de los medios de producción. El protagonismo del pueblo y el poder popular solo están en el discurso, a pesar del manejo de estas categorías que sólo se utilizan para garantizar una participación alrededor de la imagen mesiánica del déspota, por lo que se sustenta en el engaño y se promueve una conciencia anticientífica y antihistórica de la realidad.

3. El Estado Docente y la corresponsabilidad social: Aunque sabemos que el Estado Docente resume una condición propia del Estado capitalista, queda claro que esta condición no representa una categoría política socialista. Sin embargo, lo nuevo del Estado Docente es la concepción neoliberal de la corresponsabilidad.

Desde 2009 el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez ya venía indicando las tendencias a los cambios de las bases jurídicas en el área educativa para adaptarlas a las nuevas concepciones de “sociedad educadora”, “sociedad pedagógica”, categorías que maneja un Estado que comparte con la sociedad su función única de financiamiento de la educación y una concepción corporativa societaria, una práctica política y económica que ha venido exigiendo el FMI y el Banco Mundial. Paúl Hirst —teórico de la “democracia asociativa” y del capitalismo “humanizado” en las relaciones económicas en un mundo globalizado— hace referencia a la tesis sobre asociacionismo, en el cual el Estado transfiere gran parte de su responsabilidad financiera a las asociaciones voluntarias a través de las figuras cogestionarias y autogestionarias. Por tanto este currículo diluye al Estado Docente compartiendo su responsabilidad en la cobertura social, haciendo un uso fraudulento de la “participación protagónica”. 

La educación que proponemos

1. Debemos responder pues en el terreno teórico. La educación que proponemos tiene que ver con una concepción democrática, popular, científica y gratuita. Es decir, una educación para las mayorías, no elitesca, con mayores oportunidades para quienes menos posibilidades tienen, donde lo democrático implique la más amplia participación del pueblo en los asuntos fundamentales del país, en la elevación de la cultura para decidir lo mejor para sus intereses. Una educación basada en la adquisición del conocimiento científico como un proceso reflexivo, crítico, analítico, porque el cambio de conciencia se da en una sana confrontación de ideas, de conceptos en un debate libre y plural. Es contradictorio con esta noción el querer imponer el cambio de conciencia por con decisiones administrativas, con decretos, autoritariamente. Esto último es la negación de la naturaleza del individuo, del ser humano, de la autonomía; el hombre adquiere conocimientos en la diversidad y conociendo las herramientas científicas.

2. En nuestro entender, la educación debe colaborar en el rescate de la ética y la moral pública, en la formación de una nueva cultura ciudadana que rompa con el servilismo, la mentalidad semicolonial, que exalte el patriotismo y la solidaridad, la honradez en la administración de los bienes públicos, la disposición al trabajo y la creatividad en función social; la condena a todo tipo de vicio, despilfarro y afán especulativo. Es la formación de un ciudadano con conciencia de pertenencia hacia los bienes de la nación, que contribuya a restituir el Estado de Derecho para un ejercicio cabal de la justicia.

3. El Movimiento de Educadores Simón Rodríguez sostiene que la educación venezolana tiene que responder a las necesidades de desarrollo de la sociedad en su conjunto, un desarrollo concebido como un cambio sustancial que modifique las instancias económicas, sociales y políticas de nuestro país, y que siente bases para una nueva sociedad, verdaderamente democrática, participativa, con equidad, donde haya trabajo decente para todos; en la cual el derecho a la salud, educación, vivienda y seguridad sean una realidad para todos los venezolanos. Por lo tanto, nos inscribimos en un auténtico proceso de cambio.

4. Los cambios en la educación son posibles de realizarse si a la par se mejoran las condiciones de trabajo, es decir; las condiciones físicas y ambientales de las instituciones educativas y las condiciones profesionales y pedagógicas para el desempeño docente.

5. Ante lo que planteamos, consideramos que debe abrirse en lo inmediato un espacio amplio de debate en el gremio magisterial sobre las ideas de fondo de lo que dice ser la transformación curricular que el MPPE ya está efectuando; buscando evaluar las realidades del hecho educativo y la implementación misma del currículo. Mientras, es necesario por el bienestar de la ciudadanía, de los educadores y del pueblo que dicha ejecución de transformación curricular sea suspendida.


Movimiento de Educadores Simón Rodríguez

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Hacia dónde va la economía madurista con el ajuste salarial (inflación para dummies), por Carlos Hermoso


Todo indica que nos aproximarnos a un desenlace del momento político que apuntaría a un cambio de Gobierno, o al menos, una recomposición del poder. Esto luce como tendencia dominante. El escenario, que se resume en una posible confrontación de calle de grandes proporciones, la diatriba encendida y el tal diálogo, opaca lo que es fundamental en el momento político.

Lo que explica que cuestiones como la aprobación del Presupuesto 2017, sus criterios y perspectivas, parecen no estar en el centro del debate, muy a pesar de que es mucho lo que se arriesga y se compromete como futuro mediato e inmediato. Siendo un asunto tan serio, acerca de la distribución de la riqueza, se torna subalterno. Esto favorece al Gobierno y su política -y a quienes se benefician de ella-, mientras reciben los aplausos o el asentimiento de los cultores de las ideas económicas que asumen como principio la honra, a toda costa, de los compromisos con los acreedores. No siempre lo fundamental es lo principal. Por lo que, con más razón y dado lo que se ventila, debemos cumplir con aquel principio según el cual, hay que atender lo principal sin descuidar lo subalterno.

Para comprender esto vale recordar una vez más aquello de que la cosa no se presenta como es. Si esto es así en el campo de la naturaleza, no tiene por qué ser distinto en la sociedad humana. Más en el mundo de la política. Se cocina un eventual cambio político, pero de mantenerse la orientación económica expresada en el Presupuesto de ingresos y gastos de 2017, en lo fundamental, nada cambiaría. De allí la gran importancia de profundizar en este asunto.

Partimos por considerar que, luego de la aprobación del presupuesto 2017 por parte de Maduro, se afianzan en Venezuela dos cuestiones que se articulan para dar continuidad a la catástrofe nacional: la política de hambre y destrucción económica, articulada al sostenimiento de la capacidad de crédito del Estado venezolano frente a los acreedores. Así, la dictadura de Maduro y su corte imponen su ley.

Pues bien. No solo Martin Luther King tuvo un sueño. Maduro también lo tiene. El del primero era sublime, de igualdad, de esperanza. El de Maduro es otro. El del Presidente resume la profundización de las diferencias. Sueña Maduro con que el presupuesto de ingresos del Estado venezolano, sea nutrido principalmente vía cargas tributarias a la ciudadanía. Esta perspectiva lo hace sentirse orgulloso. Tanto como el liberal adocenado.
Dichas así las cosas, se coloca en evidencia lo que hemos señalado en el sentido de que en Venezuela se recurre al sainete para arrodillarse frente a la oligarquía financiera internacional. Seguramente por la herencia del teatro trágico, los griegos tuvieron que transitar por un período en que reinó el pánico, luego del cual vino la tragedia. Varias noches en vilo, referendo mediante que fue burlado por Alexis Tsipras, hasta llegar a un “acuerdo” con la Troika, lleva a la aplicación de un plan de ajustes de los más criminales en la historia de la economía mundial. Los venezolanos, dados a otro espíritu, nos vemos envueltos en una farsa, nutrida por la fraseología socialista, mientras se aplica un ajuste tan criminal como el griego, pero con el piquete de la inflación y el discurso contra la "guerra económica".

El “paquete” en desarrollo le permite al Gobierno disponer de los dólares obtenidos por el negocio petrolero y ahora los que obtenga con la subasta del arco minero, para pagar la deuda contraída con chinos, principalmente, y otras potencias imperialistas. Un resultado similar al alcanzado en Grecia. Seguramente les ganamos a los griegos en colas para comprar productos y en la delgadez generalizada de nuestra gente, mientras competimos en pobreza. Así, el sainete termina en tragedia.

¿La evidencia? El Presupuesto 2016 y 2017

Maduro cumple muy bien su papel. Aquello del legado de Chávez sigue viento en popa (¿o en copa?). Cumple con la política en favor de la oligarquía, importadores y banqueros, y otros beneficiarios del régimen, con discurso antiimperialista. Esto se expresa en que los ingresos alcanzados para julio de 2016 le permitieron al Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) superar la meta anual de recaudación en 295 mil millones de bolívares al llegar a Bs. 1 billón 495 mil millones de bolívares. La meta del período anual se fijó en principio en cerca de Bs 1 billón 200 mil millones. Ingresos que están destinados a financiar el 70% del presupuesto ordinario de la Nación. Para finales de año, probablemente superará el 75%.
En el presupuesto de ingresos para 2016, se contempló alcanzar 1,2 billones de bolívares en impuesto y tributos. Pero lo alcanzado supero la meta. Desglosados en Impuesto Sobre la Renta-Otras Actividades, por 282.818 millones; Impuesto Sobre la Renta a Otras Personas Jurídicas: 267.848 millones; Impuesto Sobre la Renta a Personas Naturales: Bs 14.970 millones; Impuesto al Valor Agregado (Neto): 704.640 millones; Importaciones Bs 114.898 millones; Licores 32.112 millones; Cigarrillos 55.395 millones e Impuestos Varios 5.704 mm. Se desprende que alrededor del 73% de los ingresos provienen de IVA y tributos a cigarrillo y licores e impuestos a las personas. La recolección de los tributos internos superó al cierre de julio en 247,83 %, el objetivo planteado por el organismo, puesto que ésta se ubicó en Bs 266,09 millardos, cuando la recaudación establecida para el séptimo mes del año era de 107,36 millardos Bs.

En medio de la espiral inflacionaria, esto se traduce en que superamos con creces las metas de los ingresos para cubrir los gastos ordinarios y buena parte de lo correspondiente al pago de deuda pública.

Aumenta la inflación, aumenta la recaudación vía tributos. Esto es, financiamos con el bolsillo de los asalariados y consumidores los gastos corrientes que no cubren satisfactoriamente las demandas de los venezolanos, dado el deterioro del signo monetario. De allí que se cumpla la máxima según la cual la inflación se convierte en el peor impuesto estatal. Es el más regresivo. El impuesto sobre la renta del empresario, por su parte, tiende a ser descargado en el comprador. En cualquier caso, es extraída de la plusvalía capitalista que saca el dueño de los medios de producción del proceso de trabajo.


Ahora bien, el sueño de Maduro se acerca más a ser cumplido en 2017 ya que el 83% del presupuesto fijado en 8,4 billones de bolívares, se recaudará por la vía impositiva. Seguramente se complementará con el aumento de la gasolina, incremento del IVA e impuestos al débito bancario, de licores y cigarrillos y de trámites públicos. Asimismo, la aproximación a sincerar el precio del dólar, también dejará lo suyo. Pero, sobre todo, la inflación incidirá favorablemente en el incremento de la capacidad recaudadora, tanto como en el sostenido en 2016.
Vistas así las cosas, el Gobierno madurista seguiría fiel al legado de Chávez al contar con las condiciones que le permitirían, como al difunto, honrar la deuda como lo ha hecho hasta ahora, ahorcando a las grandes mayorías. Mientras cubrimos el presupuesto de ingresos para los pagos de las partidas ordinarias con los impuestos, el IVA principalmente, claro está, los dólares del negocio petrolero y minero, irán para honrar compromisos de deuda.

Ajuste salarial para favorecer a la empresa

La recaudación de 2016, muy superior a las metas establecidas, le permite al Gobierno producir una compensación al salario y al bono de alimentación. Lo que motiva, una vez más, la diatriba encendida en torno de que los aumentos salariales conducen a una mayor inflación, o no. Tanto ha calado esta especie que recientemente un amigo señaló públicamente que los más perjudicados con estos incrementos salariales son los empresarios. Difícil que alguna gente perciba la esencia de estas cosas en medio del bombardeo ideológico del pensamiento económico axiomático o dogmático. Dice el dogmático: los aumentos salariales generan inflación. Es como recitar cualquier oración de la Torá, el Corán, o la biblia cristiana.

Sucede que la inflación, además de ser un impuesto al bolsillo de la gente, también conduce a una caída de la capacidad de demanda social. Circunstancia que no estimula la oferta de bienes y servicios que afectan los márgenes de ganancia de los empresarios. Luego, al llegar a un nivel que afecta tanto la demanda como la oferta, el ejecutivo se ve en la imperiosa necesidad de compensar la caída bajo la figura de aumento del salario mínimo.

Resulta que primero se produce la inflación. Luego debe ser compensada la caída de la capacidad de demanda. No es que se alcance nuevamente el poder adquisitivo previo, sino que se busca compensarlo para así elevar un tanto la demanda social para con ello estimular la oferta de bienes y servicios y no poner en riesgo a la empresa.

El empresario, junto a la debida previsión que toma, o debe tomar, al obtener mayores beneficios, descarga parte del incremento del costo de producción en el precio. Eso explica por qué en estas circunstancias el empresario puede beneficiarse, sobre todo aquéllos más competitivos, que han logrado mayor centralización de capitales.

Más tiempo vive el empresario sin el trabajador que el trabajador sin el empresario, lo que lleva a una relación de sojuzgamiento que se expresa en la baja del salario real muy a pesar de lo cual el trabajador se mantiene en la empresa. Son muchos los casos en los cuales el empresario, bajo el argumento de la situación inflacionaria, aprovecha para restarles beneficios a los trabajadores. Además, las empresas más competitivas aprovechan la circunstancia para alcanzar mayores niveles de centralización, siendo el emblema de esta afirmación el crecimiento y desarrollo de empresas Polar.

Inflación para Dummies

Alguien se preguntará, ¿por qué puede obtener mayores beneficios con inflación? La respuesta es sencilla. En el lapso entre un ajuste salarial y otro, con inflación, al no haber ajuste diario, está pagando menos en salarios y obtiene más dinero por la mercancía al aumentar precios por inflación, que sí puede variar diariamente.

Ciertamente también se produce un incremento de los precios de los medios de producción que requiere el empresario para el proceso de trabajo. Solo que el beneficio que obtiene siempre será mayor al descargar el incremento de estos costos en el precio de realización, manteniendo el salario del obrero hasta el nuevo ajuste, que en el caso venezolano dura unos cuantos meses, motivado por la inflación. Ese incremento de la ganancia capitalista debería servir para la conformación de un fondo ante un nuevo ajuste. Esto es así, sobre todo cuando hay presión de demanda y una elasticidad relativamente baja. En otros países los lapsos para aumentos generalizados son aún mayores. Regularmente un ejercicio fiscal cuando la inflación se aproxima a cero o es baja.

Al empresario le conviene estos ajustes salariales por dos razones. En primer lugar, para que aumente la capacidad de demanda. En segundo lugar, habida cuenta de que el ajuste no eleva el salario real, la tasa de explotación tiende a ser cada vez mayor. Sumemos que estos ajustes repercuten en una tendencia a la bonificación del salario que a la postre beneficia al empresario. Un adicional que saluda la empresa y el economista. De allí que el Gobierno deba aprovechar la circunstancia de la recaudación alcanzada para realizar el ajuste. Para nada interesan las condiciones de reproducción de los trabajadores y su familia como sí una demanda que no arriesgue el beneficio del empresario.

Así, la caída del poder adquisitivo del salario, va pareja al incremento de la recaudación del Seniat. Recaudación que permite mantener la capacidad de crédito de la República al poder honrar buena parte de los compromisos con los acreedores, mientras descarga en la gente el peso principal para la configuración del gasto público.

A su vez, el Ejecutivo busca renegociar buena parte de la deuda con China (más de 50mm de dólares) y Rusia para disponer de más recursos en medio de un clima político en el cual la salida de Maduro luce como tendencia dominante. También la negociación, canje mediante los bonos de Pdvsa, le permite a la empresa bajar la presión momentáneamente aunque coloca en prenda a Citgo. El vencimiento de los bonos colocado para 2020 a una tasa de 8,5% se convierte en un jugoso negocio para los acreedores.

El objetivo inmediato del Gobierno es alcanzar alguna recuperación económica y recrear su capacidad para sembrar fe, apostando al incremento de los precios del crudo y obtener recursos tras la venta de riquezas mineras. Lo que supone sostener el papel de Venezuela en la división internacional del trabajo, por lo que seguiríamos siendo demandantes de bienes finales provenientes de economías más desarrolladas, principalmente Chinas, estadounidenses y brasileñas.

En este contexto, los trabajadores deben levantar como nunca la consiga de aumento del salario real. El desenlace de la situación política parece cercano. Ante la perspectiva de una transición este asunto adquiere mayor relevancia. Recordemos que los economistas de distintos signos políticos coinciden en la necesidad de seguir profundizando el ajuste adelantado por el Gobierno hasta alcanzar las metas que buscan los acreedores y que son el sueño de Maduro. A saber, desvalorización de la fuerza de trabajo como resultado de descargar el peso de la crisis en sus bolsillos, cuya mejor evidencia nos la brinda el Seniat; mantener la capacidad de crédito de la República mientras se honran los compromisos con los acreedores y se subastan riquezas nacionales inconmensurables. Así, el asunto de las luchas por la defensa del salario resultan de principios frente a cualquier salida a la crisis venezolana.

Dr. Carlos Hermoso

Caracas, 31 de octubre de 2016